El gobierno mexicano oficializó el prototipo del minivehículo eléctrico Olinia, que se exhibirá en la Copa del Mundo 2026. El proyecto genera expectativas y dudas sobre su viabilidad.
Tras 16 meses de desarrollo, el gobierno de México presentó este miércoles la versión final de Olinia, el primer automóvil eléctrico producido en el país. Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, anunció que el vehículo se mostrará al público en el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El anuncio convirtió a Olinia en tendencia en redes sociales, especialmente en X (antes Twitter), donde las reacciones oscilaron entre el entusiasmo, el escepticismo y la sátira.
Participación académica y características
Ruiz Gutiérrez destacó que más de 80 académicos y técnicos de diversas regiones de México trabajaron en el diseño del prototipo, concentrados en la sede del Tecnológico Nacional de México en Puebla. El proyecto, coordinado por Roberto Capuano Tripp, busca que México no solo sea ensamblador de marcas extranjeras, sino creador de tecnología nacional.
Entre las características clave del vehículo se encuentran:
- Velocidad máxima: 50 km/h, por razones de seguridad urbana.
- Carga: Se conecta a cualquier enchufe doméstico convencional.
- Costo operativo: Inferior al de una motocicleta.
- Precio estimado: Alrededor de 150 mil pesos, por encima de la meta inicial de 90 mil pesos debido a factores de mercado.
Tres modelos en desarrollo
La plataforma de Olinia contempla tres modalidades de minivehículos: movilidad personal (uso diario individual o familiar), movilidad de barrio (trayectos comunitarios cortos) y reparto de última milla (transporte local de mercancías).
Reacciones divididas en redes
Mientras se presentaba el proyecto, Olinia se posicionó como el tema más relevante en X. Las publicaciones incluyeron respaldo, críticas al diseño y costo, y memes que anticipan un posible fracaso estatal. Entre los comentarios destacaron:
- “¡Una burla! Hasta Claudia Sheinbaum se rió. El minicarrito es más bien una moto, con velocidad máxima de 50 km/h. Corre más rápido un carro de camotes”.
- “¿Por qué todo está hecho con IA y no hay un modelo real? No vayan a pensar que los involucrados se están…”.
- “En Ámsterdam hay autos así por toda la ciudad. Será una opción más para quien le funcione”.
Dudas sobre infraestructura y normativa
A pesar del entusiasmo, el proyecto enfrenta interrogantes. La autonomía anunciada es de 150 km por carga, con un tiempo de recarga de 6 a 8 horas en enchufe doméstico. Entre las preocupaciones se destacan:
- Infraestructura eléctrica: Se duda si las redes residenciales soportarán cargas masivas simultáneas.
- Producción de baterías: Se anunció una planta nacional, pero hay escepticismo sobre la capacidad de refinar litio y producir celdas a gran escala.
- Costo de reemplazo: La batería representa el 40% del valor del vehículo, lo que genera temores sobre su recambio.
- Falta de categoría vial: México no cuenta con un marco legal para minivehículos urbanos; se debate una nueva normativa.
- Restricciones de circulación: Su velocidad máxima impide el uso en autopistas y carreteras federales, limitándolo a calles secundarias.
El incremento de precio de 90 mil a 150 mil pesos antes de fabricar la primera unidad reduce la accesibilidad para sectores de menores ingresos.
