El presidente estadounidense aseguró que se alcanzó un acuerdo para poner fin al conflicto y que las conversaciones para un pacto duradero probablemente se desarrollen este fin de semana. Los mercados energéticos reaccionaron con fuertes caídas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que Irán acordó suspender su programa nuclear de forma indefinida, y que no recibirá fondos congelados por parte de su país. En una entrevista telefónica realizada el viernes, Trump afirmó que el acuerdo para poner fin a la guerra —iniciada por EE.UU. e Israel contra Irán a fines de febrero— está prácticamente cerrado.
Agregó que las conversaciones para un pacto duradero “probablemente” se llevarán a cabo este fin de semana. “La mayoría de los puntos principales ya están definidos. Será bastante rápido”, aseguró el mandatario.
Hasta el momento, Irán no se ha pronunciado sobre ningún acuerdo más allá de la apertura del estrecho de Ormuz, ni sobre las afirmaciones realizadas por Trump el jueves de que Teherán había ofrecido concesiones, incluso sobre el tema clave de su programa nuclear.
Los precios del petróleo, los combustibles y el gas natural registraron fuertes caídas ante la expectativa de que los últimos acontecimientos permitan que más suministros energéticos vuelvan a transitar con seguridad por el estrecho. El Brent cayó más de un 10%, cotizando por debajo de los US$89 por barril, y borró la mayor parte de sus ganancias desde el inicio del conflicto. Los precios del diésel en Europa y Estados Unidos lideraron las caídas dentro del complejo energético.
Trump señaló que aún no ha decidido quién liderará la delegación estadounidense en las conversaciones con funcionarios iraníes para firmar un acuerdo. Consultado sobre si viajaría a Pakistán, que albergó la última ronda de negociaciones, el presidente respondió: “Puede ser”. JD Vance encabezó las conversaciones con funcionarios iraníes el fin de semana pasado, y Trump dijo que estaba considerando enviar al vicepresidente junto con su yerno, Jared Kushner, y el enviado Steve Witkoff como candidatos para participar en nuevas conversaciones.
El presidente negó que la moratoria sobre el programa nuclear iraní expirara después de 20 años. Consultado sobre si el programa se detendría por completo, Trump respondió: “Sin años, es ilimitado”.
Aunque los detalles de cualquier acuerdo siguen siendo poco claros y no confirmados, los elementos en discusión guardan similitudes con el pacto del que Trump retiró unilateralmente a EE.UU. en 2018. En ese momento, Trump calificó al acuerdo nuclear de 2013 como el “peor acuerdo de la historia”, ya que otorgaba alivio de sanciones a cambio de que Irán aceptara límites al enriquecimiento de uranio.
Una de las propuestas en discusión, según informó Axios citando fuentes, es que EE.UU. libere US$20.000 millones en fondos iraníes congelados a cambio de que Teherán entregue sus reservas de uranio enriquecido. Trump rechazó esa idea en la entrevista telefónica y reiteró “no” cuando se le preguntó si liberaría esos US$20.000 millones, o cualquier fondo iraní.
La situación en el estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético global, seguía siendo incierta el viernes. Irán había dicho previamente que lo abriría durante el alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano. Trump celebró esa decisión, pero indicó que el bloqueo naval estadounidense sobre buques que transitan hacia y desde puertos iraníes seguirá vigente hasta que se alcance un acuerdo más amplio “al 100%”.
Irán advirtió, a través de la agencia semioficial Fars, que volverá a cerrar el estrecho si el bloqueo se mantiene. El paso de los buques debe coordinarse con fuerzas iraníes, añadió Tasnim. Muchos operadores y analistas siguen escépticos sobre una rápida normalización del flujo, dado que el bloqueo estadounidense continúa y Teherán aún no confirma si el estrecho estará abierto a todo el tráfico más allá de la tregua.
Antes de la guerra, alrededor de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo transitaba por esta vía. Su cierre efectivo durante el conflicto agravó la crisis energética global y elevó los temores de desaceleración e inflación. EE.UU. impuso un bloqueo el lunes, mientras que Irán insiste en mantener el control del estrecho a largo plazo y trabaja en legislación para cobrar peajes.
Trump ha reiterado que la guerra está cerca de terminar, pero los avances del viernes, junto con la tregua entre Israel y Líbano, han elevado las expectativas de una resolución en los mercados globales. El presidente buscó diferenciar ambos procesos y dijo que el alto al fuego en Líbano es “un acuerdo totalmente separado” y “no está vinculado” al pacto con Irán. Aun así, la campaña militar de Israel contra Hezbolá había sido un obstáculo clave para un acuerdo más amplio.
El alto el fuego se mantenía el viernes. Aunque la tregua no mencionó a Hezbolá, el grupo dejó de lanzar cohetes hacia Israel durante la noche. Trump dijo que funcionarios estadounidenses trabajarán con ambas partes para asegurar un acuerdo duradero. “Vamos a llevarnos bien con todos, esperamos, y vamos a arreglar Líbano”, afirmó. “No vamos a bombardear Líbano ni permitir que nadie lo haga”.
