El exbasquetbolista brasileño, máximo anotador en la historia del deporte, murió este viernes a los 68 años tras sufrir un malestar.
El mundo del básquetbol sufrió este viernes la pérdida de una de sus grandes figuras. Oscar Schmidt falleció a los 68 años, minutos después de recibir atención médica por un malestar que motivó su traslado inmediato a un hospital. La muerte del astro brasileño conmociona a sus seguidores a nivel global, que lo recuerdan por sus hazañas y récords históricos.
Nacido en Natal y apodado «Mão Santa», Schmidt forjó una carrera impresionante a lo largo de 25 temporadas como profesional. Es el máximo anotador en la historia del básquetbol, con 49.703 puntos, y mantiene el registro de más puntos anotados en la historia de los Juegos Olímpicos, con 1.093, tras participar en cinco ediciones.
En 1987, Schmidt vivió uno de los momentos más destacados de su carrera al conducir a la selección de Brasil a la victoria sobre el anfitrión, Estados Unidos, en los Juegos Panamericanos de Indianápolis, partido en el que anotó 46 puntos.
El atleta fue seleccionado en el draft de la NBA, pero rechazó la oferta para mantener su contrato con la selección brasileña, ya que en aquel entonces la liga estadounidense no permitía a sus jugadores participar con equipos nacionales.
En su trayectoria, jugó en clubes brasileños como Esporte Clube Sirio, Flamengo y Palmeiras, y también en Italia, defendiendo los colores de Juvecaserta.
