El Índice de Precios al Consumidor aceleró al 3,4% en marzo. El economista Ramiro Tosi analizó los factores detrás del dato y abordó la evolución del dólar, el acuerdo con el FMI y la situación fiscal.
La inflación de marzo volvió a acelerarse y se ubicó en el 3,4%, tras dos meses consecutivos en el 2,9%. Según el análisis del economista Ramiro Tosi, el aumento responde a factores puntuales, aunque también refleja tensiones presentes en la economía argentina.
En diálogo con Canal E, el especialista detalló que el dato estuvo impulsado por una combinación de precios estacionales, subas tarifarias y el impacto del petróleo. «Los principales factores fueron educación, tarifas y transporte», señaló.
El rubro educación fue uno de los más determinantes, con un incremento del 12,1%, en línea con su comportamiento estacional. A esto se sumaron los aumentos en vivienda, agua y electricidad, que reflejan el proceso de actualización de tarifas. Además, el alza del petróleo impactó directamente en el transporte, que duplicó su variación mensual. «El transporte pasó del 2% al 4%».
Otro de los ejes de la semana fue la evolución del dólar, que mostró una tendencia bajista y alcanzó niveles que no se veían desde hace seis meses. El tipo de cambio mayorista se ubicó en torno a los $1.350. Sin embargo, Tosi advirtió: «En términos reales el dólar se apreció significativamente», lo que puede generar problemas de competitividad para sectores exportadores industriales.
El economista también se refirió al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y a la necesidad de contar con desembolsos en el corto plazo. Según explicó, el Gobierno espera acceder a unos USD 1.000 millones para afrontar vencimientos inmediatos. Además, destacó la acumulación de reservas, con compras cercanas a los USD 6.000 millones en lo que va del año.
En materia fiscal, el Gobierno logró sostener el superávit primario, aunque empiezan a aparecer tensiones. Durante el primer trimestre, el resultado primario alcanzó el 0,5% del PBI. No obstante, Tosi advirtió que «los ingresos tributarios caen un 5% en términos reales», lo que obliga a profundizar el ajuste del gasto.
Por otro lado, el Banco Central implementó nuevas medidas para mejorar la liquidez del sistema financiero y facilitar el acceso al crédito, con el objetivo de estabilizar las tasas de corto plazo.
Finalmente, Tosi analizó los precios mayoristas, que también registraron una suba del 3,4% en marzo, impulsados principalmente por el aumento del petróleo crudo. Concluyó que, si bien algunos factores podrían moderarse, la dinámica inflacionaria sigue condicionada por variables clave como tarifas, tipo de cambio y costos energéticos.
