La vuelta a clases de un adolescente de 15 años, que estuvo bajo resguardo judicial por su presunta participación en el crimen de la niña de 7 años, provocó preocupación entre familias de la Escuela Secundaria N°41. Padres denuncian comportamientos disruptivos y convocan a una movilización para reclamar por la seguridad.
La reincorporación a la Escuela Secundaria N°41 de La Plata de un adolescente de 15 años, que estuvo bajo resguardo judicial por su presunta participación en el crimen de Kim Gómez, ha generado un estado de alerta entre las familias de sus compañeros. El joven, que tenía 14 años al momento del hecho y es considerado inimputable por edad, había permanecido en el Instituto Araoz Alfaro por decisión judicial.
La medida de reinserción educativa dispuesta por la Justicia provocó una reacción inmediata de los padres, quienes expresaron su preocupación por la seguridad y el clima escolar. Según testimonios recogidos por medios locales, algunos padres aseguran que sus hijos tienen miedo y denuncian que el joven habría mostrado contenido relacionado con el crimen a otros alumnos e, incluso, que habría llevado sustancias prohibidas al establecimiento.
«Los chicos tienen miedo. Nosotros los mandamos a estudiar tranquilos y nos encontramos con esta situación», declaró José, padre de un alumno, a un canal de televisión. Otra madre, Marisa, afirmó que el adolescente «llevaba droga escondida dentro de un fibrón». Las autoridades escolares fueron informadas de las inquietudes.
Los padres denunciaron un aumento del ausentismo desde que se conoció la reincorporación y convocaron a una movilización para este miércoles 22 de abril frente a la escuela, con el fin de reclamar medidas que garanticen la seguridad de todos los estudiantes.
En paralelo, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de La Plata condenó en marzo a 23 años y cuatro meses de prisión a Tobías Godoy, de 18 años, por el homicidio de Kim Gómez. Godoy, que tenía 17 al momento del hecho, fue declarado culpable de homicidio en ocasión de robo, en un proceso regido por el código penal juvenil.
Kim Gómez, de 7 años, falleció en febrero de 2025 tras ser arrastrada durante 15 cuadras por un automóvil que le robaron a su madre en el barrio Altos de San Lorenzo, en La Plata. La autopsia determinó que la muerte se produjo por un shock hipovolémico, a causa de los golpes severos recibidos.
