Un informe del sector porcino destaca el aumento de las compras externas, principalmente de Brasil, mientras el consumo interno continúa en alza. Desde la industria advierten sobre desafíos de competitividad.
El mercado porcino argentino presenta un panorama con luces y sombras en el inicio del año, según datos de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines (CAICHA). Mientras el consumo interno de carne de cerdo y chacinados mantiene una tendencia alcista, las importaciones, lideradas por Brasil, registran un incremento sostenido que genera alerta en la cadena productiva.
En marzo, las importaciones de cortes porcinos alcanzaron las 5.515,9 toneladas, lo que representa un aumento del 31,37% respecto a febrero y un 13,92% interanual. En el acumulado del primer trimestre, el volumen importado totalizó 12.581 toneladas por un valor de 34 millones de dólares, marcando un crecimiento del 10,8% frente al mismo período del año anterior. Brasil se consolida como el principal proveedor, seguido por Chile y Alemania.
El consultor Juan Uccelli señaló que en 2025 las importaciones de carne porcina alcanzaron las 53.000 toneladas, un salto cercano al 179% respecto a las 19.000 toneladas de 2024. «Por el tema de la relación con el dólar, Argentina pierde competitividad con Brasil», analizó, explicando que esto presiona los precios internos, incluso de los cortes que se importan, condicionando el valor que reciben los productores locales.
Desde la industria, Gustavo Lazzari, presidente de CAICHA, advirtió que el crecimiento de las importaciones «representa un desafío para parte de la cadena porcina». «No podemos vivir cerrados a la competencia pero también necesitamos equilibrar la cancha. La reforma laboral y la reforma tributaria son absolutamente necesarias. Sin ellas y sin acceso a un mercado de crédito razonable, nos va a ser muy difícil competir», agregó.
En contrapartida, las exportaciones mostraron un comportamiento volátil. En marzo se embarcaron 1.977 toneladas, una caída mensual del 25,7%, aunque con un crecimiento interanual del 118,39%. En el primer trimestre, las exportaciones sumaron 5.188,3 toneladas. El sector reconoce que el volumen es aún bajo respecto al potencial y que persisten trabas sanitarias que limitan el acceso a mercados clave como China y México.
En el plano interno, la carne porcina continúa ganando terreno. Las ventas minoristas en marzo crecieron un 1,5% interanual, acumulando un 4,5% en el trimestre, impulsadas por su competitividad de precio frente a la carne vacuna. Los precios del sector subieron un 4,4% mensual en marzo, acumulando un 10,2% en el trimestre, por debajo de la suba registrada en otras carnes.
«El sector hizo un esfuerzo permanente por equilibrar precios y absorber costos sin perder mercado», destacaron desde CAICHA, señalando que la evolución futura del consumo dependerá de la recuperación del poder adquisitivo y la estabilidad de los precios relativos.
