La cantante fue imputada formalmente por conducir bajo los efectos del alcohol en un incidente ocurrido en marzo pasado, mientras su entorno busca que acceda a un programa de tratamiento.
La cantante Britney Spears ha sido acusada oficialmente de conducir alcoholizada, según informaron fuentes judiciales. La imputación formal corresponde a un hecho ocurrido en marzo pasado, cuando la artista fue detenida por manejar en presunto estado de ebriedad. Tras salir de un centro de rehabilitación, Spears ahora enfrenta cargos penales que podrían derivar en sanciones legales. De acuerdo con reportes cercanos a la cantante, su equipo legal y familiar buscan que acceda a un programa de tratamiento para evitar un juicio prolongado. El caso continúa en desarrollo y se esperan nuevas audiencias en las próximas semanas.
