Una empresa japonesa especializada en lavandería de alta gama ofrece un meticuloso servicio de restauración para peluches, que ha conquistado a clientes de todo el mundo gracias a sus videos virales.
Un Pikachu desgastado, osos de peluche cansados o animalitos de felpa repletos de manchas son los clientes VIP de un meticuloso servicio de lavandería de Japón que se volvió viral en las redes sociales por el aviso que muestra resultados sorprendentes: deja a estos juguetes totalmente relucientes, casi nuevos.
Masakazu Shimura, profesional de la limpieza con tres décadas de experiencia, le dio a un muñeco de Pokémon —que ya estaba en buen estado— un buen baño de vapor, cepillándolo con cuidado tras un suave frotado con espuma, casi como si cuidara a un bebé recién nacido.
Los videos de los exigentes cuidados que reciben los peluches en «Cleaning Yonmarusan» cautivaron a los fanáticos en las redes y están atrayendo a clientes de todo el mundo a este servicio especializado en telas de alta gama. Basándose en su pericia y experiencia limpiando todo tipo de elementos, desde camisas de vestir hasta tiendas de campaña, Shimura lava y restaura las delicadas fibras de los peluches.
«Mientras lavo a mano, palpo con cuidado qué tipo de material es y evalúo su estado, entre otras cosas, masajeándolo suavemente con las manos», explicó el impulsor del spa a la agencia AFP.
Shimura es uno de los doce profesionales de la limpieza certificados de Yonmarusan, una cadena regional de Yamanashi, al oeste de Tokio. Y aunque la empresa lleva décadas limpiando peluches, el negocio experimentó un auge gracias a publicaciones virales en redes sociales en los últimos años, impulsadas por la adoración de la Generación Z por los peluches y el amor de Japón por todo lo que sea «lindo y tierno».
Los números impactan. Hoy en día, el servicio limpia más de 10.000 peluches al año, en comparación con los aproximadamente 1.200 de hace una década atrás. Algunas personas incluso «vienen a Japón específicamente con el propósito de que les limpien sus peluches», dijo Hisako Mori, gerente de relaciones públicas de la empresa. «Mientras se realiza la limpieza, disfrutan de viajar por Japón. Al final de su viaje, recogen sus peluches antes de regresar a casa», explicó.
Shimura dijo que algunos clientes desean conservar arañazos o garabatos específicos en sus peluches, ya que esas marcas a veces conllevan recuerdos personales. «Estos artículos guardan recuerdos especiales. Eso es cierto también para la ropa, pero aún más para los peluches, que sabemos que nuestros clientes ven como miembros de la familia», destacó.
