El ingeniero y fundador de Vista cuenta cómo transformó un instrumento financiero innovador en una empresa que cotiza en Nueva York y marcó un hito en Vaca Muerta.
Miguel Galuccio, reconocido como el «padre de Vaca Muerta», relata en una entrevista exclusiva el camino que recorrió para convertir un «cheque en blanco» en una compañía petrolera valuada en US$ 8.000 millones. Galuccio, ex CEO de YPF y fundador de Vista, explica cómo un SPAC (Special Purpose Acquisition Company) le permitió reunir US$ 800 millones iniciales para crear una empresa innovadora en el sector energético argentino.
«En 2012, Vaca Muerta no existía. El país tenía una balanza energética negativa de US$ 12.000 millones. Hoy, en 2025, cerramos con más de US$ 7.000 millones positivos», destacó. El ingeniero subrayó que el cambio de mentalidad fue clave: «Pasamos de una lógica de escasez a una de abundancia, con mucho esfuerzo y errores, pero logramos transformar la matriz energética».
Vista nació como una startup petrolera argentina, con un equipo de talentos complementarios y una cultura diseñada desde el primer día. «El primer papel en blanco no hablaba de dinero, sino de cultura», afirmó Galuccio. La compañía logró cotizar en Nueva York y se convirtió en el SPAC de energía más grande de Latinoamérica y el segundo más exitoso del mundo.
«Queríamos un animal ágil, innovador, manejado por sus dueños, que rompiera paradigmas», explicó. Con una inversión inicial de US$ 800 millones, Vista alcanzó una capitalización de US$ 8.000 millones en ocho años, marcando un hito en la industria petrolera global.
