El presidente del sector, Elio Del Re, alertó sobre el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada y la pérdida de miles de puestos de trabajo. Reclamó políticas industriales para competir con las importaciones.
La industria metalúrgica atraviesa un momento delicado, con una caída interanual del 4,1% en marzo, en un contexto de deterioro sostenido. Según Elio Del Re, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la magnitud del retroceso es aún mayor en el acumulado reciente.
«Si nosotros hacemos un agregado de estos dos últimos años, estamos casi como 18% abajo de lo que veníamos», señaló el dirigente, describiendo un escenario de fuerte contracción productiva.
Uno de los indicadores más preocupantes es el nivel de utilización de la capacidad instalada. Del Re detalló que el sector opera apenas al 41,6%. «Estamos diciendo que casi seis máquinas de 10 están paradas en nuestro sector», explicó.
Este freno en la actividad impacta de lleno en el empleo. En los últimos dos años, la industria perdió cerca de 21.000 puestos de trabajo. «Son puestos de trabajo que no se recuperan», advirtió, al tiempo que destacó el carácter estratégico del capital humano metalúrgico y que las empresas buscan evitar despidos a toda costa.
De cara al futuro, el titular de ADIMRA puso el foco en la necesidad de medidas estructurales. «La Argentina está careciendo de política industrial», aseguró, y reclamó acciones concretas para revertir la tendencia negativa.
Uno de los principales desafíos señalados es la competencia con productos importados, especialmente de origen asiático. Del Re subrayó que la disputa es desigual: «No está compitiendo una empresa contra otra, está compitiendo una pyme argentina contra toda la política industrial de un país».
Finalmente, sintetizó el momento actual como crítico: «Cuando de 10 máquinas 6 están paradas estamos en un problema, de eso no hay duda», concluyó.
