Mientras las comedias románticas clásicas mantienen su lugar, un subgénero narrativo que explora relaciones intensas y conflictivas gana popularidad en libros, series y películas, impulsado por nuevas plataformas y tendencias culturales.
La llamada edad de oro de las comedias románticas, con sus grandes éxitos de taquilla a finales de los noventa y principios de los dos mil, parece haber dado paso a un panorama más diverso en las narrativas de amor. En la actualidad, cobra cada vez más fuerza el subgénero conocido como «dark romance» o «romance oscuro», caracterizado por tramas que incorporan peligro, suspenso y conflictos psicológicos.
Según analistas consultados, el momento cultural actual parece favorecer narrativas más intensas y extremas. «Las tramas que incorporan peligro, suspenso o conflicto psicológico suelen resultar más fácilmente comerciales porque generan mayor conversación y engagement», explican Noemi Subiela y Laura González, de la consultora Barlovento Comunicación.
Laura Yebra, analista de datos en DOS 30′, señala que el amor característico de las comedias románticas «sigue ocupando un lugar importante en las tramas y subtramas de las series y películas de mayor éxito, pero a ese género romántico sano se sumó, con notoriedad, este subgénero dark». Yebra vincula su éxito con la popularidad de formatos como el true crime, que también apela a emociones extremas en el espectador.
En el ámbito literario, el fenómeno también está en ascenso desde hace años. Inés Planells, editora de Ficción Internacional en Planeta, describe que «los personajes suelen arrastrar un pasado difícil y tienen conflictos internos que los abocan a ser seres moralmente grises. Y las historias suelen ambientarse en contextos, tanto reales como fantásticos, donde el peligro y la tensión forman parte constante de la trama».
Este tipo de relatos no es nuevo; un ejemplo clásico es «Cumbres Borrascosas» de Emily Brontë (1847), cuya reciente adaptación cinematográfica protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi obtuvo una gran acogida comercial. El éxito de esta y otras producciones evidencia el interés del público por narrativas que profundizan en dinámicas de amor complejas y alejadas de la comedia.
Las analistas Subiela y González explican que estas historias «funcionan porque ofrecen una experiencia emocional intensa y altamente inmersiva», generando un estado de tensión prolongado y explorando «dinámicas de poder, obsesión o transgresión desde un espacio seguro: el de la ficción».
La popularización contemporánea del «dark romance» se ha visto impulsada por plataformas de autopublicación como Wattpad, que han servido de trampolín para autoras que luego se convirtieron en fenómenos de ventas. Un ejemplo es la trilogía «Culpables» de Mercedes Ron, adaptada por Prime Video, que incorpora elementos como escenarios de peligro y conflictos morales.
En definitiva, el panorama de las historias de amor en la ficción se ha expandido, conviviendo las comedias románticas tradicionales con este subgénero que responde a un gusto por la intensidad emocional y las narrativas cargadas de conflicto.
