La empresa de Elon Musk comercializa las primeras 5.000 unidades de su robot diseñado para asistencia en el hogar, marcando un hito en la robótica de servicio masiva.
Tesla inició este fin de semana la preventa de las primeras 5.000 unidades de su robot humanoide Optimus Gen 3, diseñado para ejecutar tareas domésticas básicas en hogares de Estados Unidos y Europa. Este despliegue marca el ingreso oficial de la robótica de servicio al mercado masivo tras años de desarrollo de prototipos.
Según el informe técnico de Tesla Robotics, el dispositivo mide 1,73 metros, pesa 57 kilos y opera mediante una red neuronal entrenada para la manipulación de objetos delicados. Esta versión comercial superó en velocidad de procesamiento a sus predecesores, permitiendo realizar actividades como doblar ropa y cargar el lavavajillas sin intervención humana.
El hardware del Optimus Gen 3 incluye actuadores electromecánicos en sus articulaciones que imitan el rango de movimiento de un adulto promedio. Los sensores táctiles en las yemas de sus dedos detectan variaciones de presión mínimas para evitar daños en vajilla o textiles. La unidad de control central integra el chip de inteligencia artificial Full Self-Driving (FSD), el mismo que equipa a los vehículos de la firma, y procesa flujos de video en tiempo real para mapear los interiores de las viviendas con precisión.
Entre las tareas demostradas se encuentran la clasificación de residuos, el ordenamiento de calzado y la preparación de mesas. Su capacidad de carga soporta hasta 20 kilogramos en movimiento, facilitando el traslado de paquetes. El sistema de equilibrio dinámico está diseñado para evitar caídas ante obstáculos imprevistos.
La autonomía de la batería alcanza las ocho horas de actividad continua con una carga estándar de 220v. Al detectar niveles de energía inferiores al 15%, el robot se dirige de forma autónoma a su estación de acoplamiento.
El modelo utiliza cámaras de 360 grados y micrófonos de alta sensibilidad para navegar y recibir órdenes. Tesla aclaró que los datos se procesan inicialmente en la nube con cifrado de extremo a extremo, aunque ciertos fragmentos pueden usarse para entrenar modelos de aprendizaje global, según sus términos de servicio.
El precio de lanzamiento de las unidades iniciales es de 30.000 dólares, con una lista de espera que supera los dos millones de interesados. Tesla planea escalar la producción a 100.000 unidades anuales para finales del próximo año en su planta de Texas.
