Un informe del California Policy Lab muestra que quienes abandonan el estado logran reducir gastos y aumentar sus posibilidades de comprar vivienda, mientras que los que se quedan enfrentan mayores dificultades.
California es considerado el estado con los costos de vivienda más altos en todo Estados Unidos. Sus habitantes también enfrentan precios elevados en productos básicos como alimentos, gasolina y servicios. Por ello, muchos optan por irse, lo que podría significar una mejora en sus finanzas, según un reporte del instituto de investigación California Policy Lab.
El estudio encontró que muchos californianos dejan el estado para mudarse a comunidades más asequibles, lo que les permite mejorar su situación financiera en pocos años. Tras revisar datos anónimos sobre información crediticia de residentes, concluyeron que la mayoría de quienes se van provienen de vecindarios de altos ingresos, porque no pueden mantener el estilo de vida. Ejemplificaron que quienes abandonan el estado tienen, en promedio, una deuda estudiantil US$5.500 mayor, puntajes crediticios más bajos y más deuda en tarjetas de crédito.
La situación los lleva a mudarse a vecindarios donde el costo mensual de vivienda es alrededor de US$672 menor. Con ese ahorro, tienen un 48% más de posibilidades de convertirse en propietarios de una vivienda siete años después. Por el contrario, quienes deciden permanecer en el Estado Dorado tienen solo un 27% de posibilidades de comprar una vivienda en el mismo período.
El informe explica que California sigue siendo un lugar atractivo por su belleza natural, clima templado, universidades de renombre y oportunidades económicas, principalmente en tecnología y entretenimiento. Sin embargo, es una entidad con altos costos de vida. Incluso en comunidades de menor costo, las viviendas superan los precios promedio de la mayoría en todo Estados Unidos.
La situación ha empeorado con los años. Mientras en 2012 el ingreso familiar promedio en el estado era suficiente para obtener una hipoteca para una vivienda de gama media, ahora está muy por debajo del nivel necesario. Los californianos que abandonaron el estado en la última década se mudaron a comunidades más económicas, la mayoría hacia estados vecinos. Nevada se posiciona como la opción favorita, recibiendo un promedio de 226 californianos por cada 10.000 habitantes entre 2016 y 2025. Otros destinos atractivos son Idaho, Oregón y Arizona.
La teoría de los investigadores es que las personas buscan comunidades cercanas porque muchos conservan sus empleos en California y trabajan de manera remota. El informe aclara que, aunque hay más personas que abandonan California que las que se mudan al estado, los patrones migratorios se estabilizaron luego de la pandemia. Señalan que la situación debe obligar a las autoridades locales a recuperar el atractivo del Estado Dorado, principalmente centrándose en hacer la vivienda más asequible.
