En el marco de la edición 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el primer sábado ofreció espectáculos musicales, actividades culturales y una masiva concurrencia de visitantes en la Rural.
En el primer sábado de la edición 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, las puertas de la Rural se abrieron a las 20 para recibir a miles de visitantes que disfrutaron de la Noche de la Ciudad en la Feria. Hubo shows musicales en la pista montada en la carpa central, donde el jueves pasado tuvo lugar el acto inaugural. En un clima cálido y tranquilo, se presentaron Leo García y Los Tipitos, con rock nacional entre cada recital hasta la medianoche.
Además, hubo actividades especiales en todos los pabellones. Familias, grupos de jóvenes y personas de todas las edades recorrieron los stands y, por primera vez desde el jueves, se vieron filas en stands, baños y puestos de comida. Muchos expositores comentaron que esperan con incertidumbre la jornada del domingo, que imaginan repleta de gente en los alrededores por el road show de Franco Colapinto, pero con menos público en la Feria. Solo habrá un acceso habilitado, el de Plaza Italia, debido a cortes de tránsito en las avenidas aledañas. Algunos esperan que la alta asistencia a la carrera desborde gente para la Feria.
Este sábado comenzaron los homenajes a Mario Vargas Llosa. Perú, país invitado de honor, inauguró la exposición inmersiva «El viaje de Vargas Llosa: cómo el mundo se vuelve literatura», en el Pabellón 9, una muestra que presenta al Nobel peruano como viajero y observador del mundo a través de proyecciones, fotografías, audios y videos. La inauguración contó con la presencia del embajador de Perú en Argentina, Carlos Chocano Burga; la directora de la Dirección General de Industrias Culturales y Artes, Carina Moreno Baca; y el jefe institucional de la Biblioteca Nacional del Perú, Juan Yangali Quintanilla. Luego, en la sala Victoria Ocampo, se realizó el acto «Vargas Llosa, una vida en palabras», con una lectura dramatizada. Perú también celebró el centenario del nacimiento de la poeta Blanca Varela.
A las 19, en la sala Carlos Gorostiza, el periodista e historiador Daniel Balmaceda presentó su nuevo libro «Los años locos». En la sala Alfonsina Storni del Pabellón Blanco se desarrolló el segundo día del Festival de Poesía, con invitados nacionales y extranjeros. A lo largo de la jornada, en varios stands hubo filas para firmas de autores. Familias con chicos se acercaron al stand de Catapulta, donde firmó y dibujó ejemplares Pablo Bernasconi, y al de Santillana, donde estuvo Laura Devetach con su flamante reedición de «La torre de cubos».
Más temprano, el periodista y escritor Daniel Mecca convocó a los jóvenes en el espacio Zona Futuro con la charla «Borges, de los clásicos a los multiversos». A sala llena, la actividad buscó desmitificar la obra de Borges a través de un lenguaje descontracturado que incluyó canciones, recitados y cruces inesperados. «La clave es trabajar a Borges con un lenguaje pensado para las nuevas generaciones, pero no desde un pedestal sino haciéndolos partícipes directos de la experiencia borgeana», dijo Mecca. A las 20.30, cuando la gente seguía ingresando para disfrutar de la Noche de la Feria, se presentaron más espectáculos.
