La reestructuración del Instituto Nacional de Tecnología Industrial genera tensiones internas y preocupación en sectores productivos por la eliminación de ensayos clave para alimentos y exportaciones.
La reconfiguración del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) ha generado un escenario de tensión institucional. A la eliminación de más de 1.000 servicios técnicos, formalizada mediante una resolución, se suma un conflicto por un posible recorte de personal que podría superar los 1.400 trabajadores. El presidente del organismo, Miguel Romero, rechazó firmar las cesantías solicitadas por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, sosteniendo que la reducción de servicios no implicaba necesariamente un ajuste de esa magnitud en la planta de empleados.
Operativamente, el impacto más inmediato recae en la eliminación de ensayos técnicos vinculados al control de alimentos, calidad industrial y certificaciones para el comercio exterior. Entre los servicios discontinuados se encuentran análisis de contaminantes, vida útil de productos, detección de adulteraciones y estudios de composición en alimentos y bebidas.
Para el sector agropecuario, la medida es particularmente sensible, ya que afecta la certificación de calidad en granos, carnes y economías regionales, así como la detección de residuos veterinarios y micotoxinas. Ensayos clave para exportaciones, como la verificación de ADN en soja o la presencia de deoxinivalenol en trigo y maíz, han sido suprimidos. También se ven comprometidos procesos de trazabilidad fundamentales para carnes y derivados, y controles en la producción de miel, donde Argentina es un exportador líder.
El Gobierno justificó la medida como parte de una política de reducción de gastos y eliminación de servicios considerados no esenciales o subsidiados, argumentando que muchos de estos ensayos pueden ser realizados por el sector privado. Sin embargo, desde el sistema científico-tecnológico y algunos sectores productivos se advierte que no todos los servicios tienen un reemplazo inmediato en el ámbito privado, especialmente aquellos que funcionan como respaldo independiente para certificaciones exigidas por organismos nacionales e internacionales.
El conflicto en el INTI se da en un contexto más amplio de reestructuración en organismos técnicos del Estado. En paralelo, trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional anunciaron medidas de fuerza, lo que podría afectar la disponibilidad de pronósticos y alertas para el sector agropecuario.
