La IA permite mejorar imágenes de forma accesible. Conozca los comandos precisos para lograr una restauración digital de alta calidad.
La inteligencia artificial no es una herramienta exclusiva para la creación de textos o respuestas de consulta, sino que tiene una amplia gama de funciones en el ámbito de la imagen. Uno de los usos más útiles para personas de diversos rubros es el de mejorar la calidad de fotografías. Lo que hasta ahora estaba reservado a plataformas complejas o a diseñadores profesionales, hoy está al alcance de la mano: una foto de mala calidad puede restaurarse con IA y ganar resolución.
Para lograr restaurar una imagen, el comando o ‘prompt’ debe diseñarse bajo una jerarquía de prioridades. Un ejemplo para que la IA mejore una imagen de mala calidad, vieja o borrosa, sería: «Restauración digital de alta fidelidad de un [insertar qué es la imagen]. Eliminar [añadir todas las fallas que tiene la foto, como grietas superficiales y manchas de oxidación, o misma la mala calidad] sin alterar la textura original. Corregir el contraste dinámico preservando el detalle en las altas luces y sombras profundas. Salida en resolución 4K, nitidez orgánica, sin artefactos de suavizado IA».
Otra opción podría ser: «Mejora de imagen de alta fidelidad (Upscaling). Aumentar la resolución y nitidez sin generar artefactos artificiales. Definir bordes y texturas sutiles, eliminando el ruido digital y la pixelación. Preservar los detalles originales del rostro/objeto y mantener una iluminación natural. Estilo fotográfico realista, evitar el aspecto de pintura o suavizado excesivo de piel (plastic look)».
