Un programa de mejoramiento genético de la UBA y una empresa privada presentaron su cuarto cultivar, ‘Moya’, caracterizado por su gran tamaño. Los desarrollos buscan responder a la demanda internacional con frutos de alta calidad y adaptados a la producción orgánica.
El mercado mundial demanda cada vez más arándanos de calidad, y Argentina está respondiendo con el desarrollo de nuevas variedades. El programa de mejoramiento genético de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y la empresa Early Crop presentaron su cuarto cultivar, denominado ‘Moya’, que se caracteriza por el gran tamaño de sus frutos.
Este nuevo desarrollo se suma a las variedades ‘Naike’, destacada por su sabor y textura, y ‘Tafí’ y ‘Slender’, reconocidas por su resistencia a plagas y enfermedades. Según informaron los investigadores, todas estas variedades comparten tres características fundamentales: son extra tempranas, lo que permite una alta producción en períodos de precios elevados; tienen una larga vida postcosecha, clave para la exportación; y son ideales para manejos orgánicos, un sistema utilizado en casi el 80% de los arándanos de exportación argentinos.
«Entre más de 30.000 plantas, ya seleccionamos, generamos e inscribimos cuatro variedades», explicó Gustavo Schrauf, docente de Genética en la FAUBA. El investigador destacó que el éxito de esta colaboración público-privada radica en su capacidad para responder a las demandas específicas del mercado internacional.
Schrauf también señaló que desde países líderes en el mercado de arándanos, como Estados Unidos, China, España y Perú, ya han consultado por estas nuevas variedades. Sin embargo, aclaró que para que se cultiven a gran escala en otros países, se necesitan estudios de adaptación a los diferentes suelos y climas.
El proyecto, que comenzó en 2009, es impulsado por la sinergia entre el conocimiento académico de la FAUBA y la visión comercial de Early Crop. «El diálogo constante fue fundamental. Sin la colaboración no hubiéramos podido superar las dificultades económicas», reflexionó Schrauf.
Como próximo paso, el equipo anunció que está iniciando un proyecto de colaboración con China, país con gran capacidad de trabajo en edición génica. El objetivo a futuro es desarrollar frutos aún más grandes, con mayor valor nutritivo y mejores propiedades organolépticas.
