A partir de los cuartos de final del torneo Apertura, el fútbol argentino incorpora las cámaras goal line en el VAR, una herramienta utilizada por FIFA y Conmebol para determinar con mayor precisión si la pelota cruzó la línea de meta.
La tecnología sigue ganando terreno en el fútbol argentino. Desde este martes, con el inicio de los cuartos de final del torneo Apertura, se implementan las cámaras goal line en el sistema VAR. Este sistema, ya utilizado por la FIFA y la Conmebol en competiciones como la Copa Libertadores y la Sudamericana, permite determinar con exactitud si la pelota cruzó por completo la línea de gol o si una infracción ocurrió dentro o fuera del área.
La herramienta ya se había probado en el fútbol argentino durante 2024, en las semifinales de la Copa de la Liga, luego de una controversia en el superclásico de cuartos de final de ese torneo. En aquella ocasión, un rebote en el defensor de Boca Cristian Lema terminó contra su propio arco; el arquero Sergio Romero logró sacar la pelota, pero el árbitro Yael Falcón Pérez sancionó gol. Tras la revisión del VAR, se determinó que la pelota no había ingresado completamente.
El sistema goal line consiste en cámaras ubicadas exactamente a la altura de la línea de gol en ambos arcos, lo que brinda a los asistentes del VAR un nuevo ángulo para tomar decisiones más precisas. Sin embargo, la decisión final sigue siendo responsabilidad de los jueces en cabina. Cabe aclarar que esta tecnología no es equivalente al sistema automático que utiliza un chip en la pelota para alertar al árbitro, como el GoalRef, ni al Ojo de Halcón de la Premier League, que emplea siete cámaras para un seguimiento 3D del balón. La implementación del Ojo de Halcón en la Liga Profesional parece lejana, ya que su instalación cuesta alrededor de 250 mil dólares por estadio, más los costos de mantenimiento.
