La conductora dio por terminada la entrevista luego de que el biólogo evitara responder una pregunta sobre serotonina y alcohol.
Este lunes, durante la emisión del programa Sería increíble por el canal de streaming Olga, se registró un momento de tensión entre la conductora Nati Jota y el biólogo Estanislao Bachrach. El incidente ocurrió cuando la conductora decidió finalizar la entrevista luego de que el divulgador científico se negara a contestar una de sus preguntas.
“Cualquiera dice cualquier pelotudez”, afirmó Bachrach en un momento del intercambio. La conversación se originó cuando Nati Jota planteó: “Yo leí una vez que después de tomar alcohol a nuestro cuerpo le cuesta más producir serotonina y por eso te bajoneabas al otro día”. Ante esto, Bachrach respondió: “No lo sé”. La conductora replicó: “Ah, ¿no lo sabés? Ok, perfecto. Bueno Estani, gracias por haber venido, un placer”, provocando sorpresa en el invitado.
“¡¿Ya está?!”, inquirió Bachrach, sorprendido por la brevedad del intercambio. “Pero Estani, cuando te hago una pregunta me decís ‘no te quiero contestar eso’, entonces sí, ya está”, argumentó Nati Jota. El biólogo pidió repetir el comentario y luego señaló: “Eso es la Argentina: cualquiera que tenga un micrófono dice cualquier pelotudez porque no se animan a decir ‘no sé’”. Agregó: “Acá viene gente que habla de todo, agarra la guitarra, y si es porteño mucho peor…”.
Finalmente, Nati Jota sugirió dar por terminada la columna, a lo que Bachrach respondió: “Listo, pero es un chiste, a mí no me importa”. Durante toda la entrevista se percibió un clima tenso en la mesa del programa.
Cabe recordar que la semana pasada, en el ciclo Conversaciones, Estanislao Bachrach habló sobre la meditación y la diferencia biológica entre el dolor físico y el malestar mental. En esa ocasión, explicó: “Con la práctica constante se empieza a modificar la estructura y, a veces, la función de ciertas áreas del cerebro, de las neuronas. En especial, la atención, porque meditar es llevar la atención a un solo lugar”. También advirtió que “el gran desafío es sostenerlo en el tiempo, porque si uno va al gimnasio a hacer bíceps dos meses y después no va más, el músculo vuelve a su lugar. Lo mismo ocurre con el cerebro”.
