El Gran Premio de Miami 2025 se presenta con novedades en la normativa, un fin de semana con carrera Sprint y ajustes técnicos que buscan mejorar la seguridad y la competencia.
Miami se prepara para recibir a la Fórmula 1 con un fin de semana cargado de actividad y cambios significativos. Los equipos deberán adaptarse a las nuevas regulaciones implementadas por la FIA, que apuntan a optimizar la clasificación y aumentar la seguridad. Además, el formato Sprint reduce a una sola sesión de entrenamientos libres, lo que exige una rápida adaptación.
El Miami International Autodrome, circuito callejero semipermanente diseñado por el estudio británico Apex Circuit Design, forma parte del calendario desde 2022 y, tras un acuerdo inusual por su duración, permanecerá hasta 2041. El trazado rodea el Hard Rock Stadium, hogar de los Miami Dolphins de la NFL, y se ubica cerca de las canchas del Masters de Tenis de Miami y las playas de Miami Beach.
Max Verstappen ganó las primeras dos ediciones, Lando Norris (McLaren) se impuso en 2024 y su compañero Oscar Piastri ganó en 2025. El circuito, de carga media-baja, combina alta velocidad, curvas exigentes, una recta de 1,2 km y una sección revirada, lo que supone un desafío para los ingenieros al configurar los monoplazas.
Con el formato Sprint, el viernes se disputará la única práctica libre (FP1), extendida a 90 minutos, seguida de la clasificación para la Sprint (SQ). El sábado se correrá la Sprint a 19 vueltas y luego la clasificación (Q) para la carrera del domingo, que constará de 57 vueltas. Respecto a la probabilidad de Safety Car, que con la normativa anterior era del 66%, ahora es incierta debido a los cambios.
En cuanto al clima, no se espera lluvia, pero las temperaturas en pista podrían superar los 45°C, por lo que los coches llevarán branquias muy abiertas para refrigeración. Pirelli utilizará los compuestos C3, C4 y C5 (gama blanda) para un asfalto no muy abrasivo. Habrá dos zonas para el uso de la Aero Activa y dos para adelantamientos. No habrá pilotos novatos, pero la F2 correrá en Miami por primera vez.
La pretemporada y las primeras carreras revelaron problemas de seguridad en las normativas 2026 debido a la gestión de energía, que afectó la clasificación. Por ello, la FIA, la F1, los motoristas y representantes técnicos de los equipos, incluyendo la opinión de los pilotos, acordaron cambios priorizando la clasificación y la seguridad. Con los ajustes, los pilotos podrán recuperar capacidad de conducción y acelerar a fondo, en lugar de gestionar la recarga al final de las rectas. También se busca reducir los diferenciales de velocidad entre coches que despliegan su potencial y los que regeneran energía, disminuyendo el riesgo de que un coche se quede parado en pista.
Dos incidentes fueron clave: Lawson en Australia, que quedó detenido y fue esquivado por Colapinto, y Bearman en Japón, que con el boost activado chocó contra el muro al evadir a Colapinto, que iba lento regenerando. Varios equipos adelantaron pruebas en filming days para optimizar configuraciones: Ferrari rodó el SF26 EVO en Monza; Red Bull, Audi y Alpine en Silverstone; Mercedes y McLaren en Nürburgring; Williams y Haas realizaron test TPC; y Racing Bulls y Red Bull probaron neumáticos de lluvia Pirelli para 2027 en Suzuka.
Previo al GP de Miami, Franco Colapinto conoció a Lionel Messi y Rodrigo De Paul. Con los cambios, los pilotos podrán recargar 350 kW en lugar de 250, y el coche se frenará pero tendrán más potencia para mantener la aceleración a fondo hasta la curva. El boost estará limitado a 150 kW para evitar diferenciales peligrosos. El adelantamiento se permitirá cuando la diferencia entre coches sea de 1 segundo o menos, con posibilidad de usar el boost. Además, los pilotos deberán sostener el máximo de revoluciones por 10 segundos para evitar el anti-stall, y un nuevo sistema detectará condiciones de riesgo.
