Un estudio publicado en una revista científica documentó un fenotipo sanguíneo inusual denominado B(A), detectado en tres personas tras analizar más de 544.000 muestras en Tailandia. El hallazgo resalta la necesidad de mejorar las técnicas de tipificación sanguínea para evitar errores en transfusiones y trasplantes.
Un estudio publicado en la revista Transfusion and Apheresis Science documentó un fenotipo sanguíneo inusual denominado B(A), que se observa en muy pocas personas. Fue identificado a partir del análisis de más de 544.000 muestras de sangre recolectadas en un entorno clínico, donde los investigadores detectaron discrepancias en la tipificación del sistema ABO.
El análisis, publicado en 2025 y difundido este lunes, permitió aislar únicamente tres casos confirmados con esta variante, que ya era conocida pero que volvió a estar en estudio. Los autores señalaron que la identificación de estos casos fue posible gracias a la revisión sistemática de resultados serológicos que no coincidían con los patrones esperados del sistema ABO, lo que llevó a una investigación más profunda.
Para lograr el resultado se realizó una revisión retrospectiva de 285.450 muestras de donantes y 258.780 muestras de pacientes, con el objetivo de registrar discrepancias en el grupo sanguíneo ABO. El estudio se llevó a cabo en cinco grupos de una población tailandesa.
De acuerdo con el artículo científico, el fenotipo B(A) se caracteriza por la presencia débil o atípica de antígenos A en individuos clasificados como grupo B. En consecuencia, genera resultados inconsistentes en pruebas serológicas convencionales utilizadas en bancos de sangre y laboratorios clínicos.
El estudio explica que estas variaciones en la expresión antigénica están relacionadas con mutaciones o alteraciones en el gen ABO, que codifican las enzimas responsables de la síntesis de los antígenos en la superficie de los glóbulos rojos. Las modificaciones genéticas afectan la actividad enzimática, por lo que los antígenos no se expresan de manera típica y generan un perfil híbrido que no encaja completamente en las categorías A, B, AB u O.
Los investigadores destacaron que este tipo de variantes pueden generar confusión en la tipificación sanguínea si no se aplican técnicas avanzadas de análisis, como estudios moleculares o pruebas confirmatorias específicas. Asimismo, advirtieron que la existencia del fenotipo B(A) sugiere que otras variantes raras del sistema ABO podrían pasar desapercibidas, especialmente en contextos donde las pruebas diagnósticas se limitan a métodos estándar y no incluyen análisis genéticos detallados.
Señalaron además que estas posibles nuevas variantes pueden pasar desapercibidas porque los antígenos se expresan de forma débil o irregular, lo que dificulta su detección y clasificación correcta en pruebas rutinarias.
En términos clínicos, los autores aseguran que el hallazgo tiene implicaciones importantes para la medicina y debería ser de interés público a la hora de recibir atención médica. Una clasificación incorrecta del tipo de sangre puede generar riesgos en procedimientos como transfusiones o trasplantes, donde la compatibilidad es fundamental.
Finalmente, el estudio concluyó que es necesario refinar los métodos de detección y tipificación sanguínea, así como ampliar la investigación en genética hematológica para identificar nuevas variantes y mejorar la seguridad en la atención médica para toda la población.
