Este lunes concluyen las audiencias del jury de enjuiciamiento a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, acusados de negligencia grave y mal desempeño en la investigación del crimen de Nora Dalmasso. El veredicto, que podría implicar destitución o continuidad, se espera para el 28 de mayo.
CÓRDOBA.- Este lunes finalizarán las audiencias previstas en el jury de enjuiciamiento a tres de los fiscales que actuaron en el crimen de Nora Dalmasso, ocurrido hace casi 20 años en Río Cuarto. Los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro están acusados de “negligencia grave” y “mal desempeño” en sus funciones. Durante el proceso, declararon los tres funcionarios del Ministerio Público; el viudo, Marcelo Macarrón, y sus hijos Facundo y Valentina; así como varios funcionarios judiciales, expolicías y forenses que intervinieron en el caso.
El procedimiento deberá estar terminado el 28 de mayo próximo. El veredicto incluye solo dos opciones: destitución o continuidad en el cargo de los tres o de alguno de los juzgados. La familia de la víctima, además de cuestionar la imputación y el juicio del viudo como presunto instigador del crimen (el fiscal de debate no lo acusó y el jurado popular lo absolvió) y la previa acusación contra Facundo como presunto autor de la violación y asesinato de su madre, sostiene que ninguno de los tres fiscales investigó al parquetero Roberto Bárzola, quien recién fue imputado a fines de 2024 por abuso sexual seguido de muerte, aunque el año pasado la Cámara Criminal, Correccional y de Acusación de 2a. Nominación de Río Cuarto decretó su sobreseimiento total por prescripción.
En 2007, la familia Macarrón había señalado como sospechoso al parquetero a instancias del informe hecho por un exinvestigador del FBI al que habían contratado. El jury no tiene por objeto determinar quién mató a Dalmasso –aunque la familia aguarda que el Superior Tribunal de Justicia resuelva si habilita un juicio por la verdad–, sino evaluar la actuación de los fiscales y si cometieron irregularidades. Si bien en las presentaciones hubo referencias a “presiones políticas”, esa línea no fue profundizada.
Marcelo Macarrón, al declarar, afirmó que los fiscales, “cuando ocurrió la muerte, en vez de tomar una conducta de contención familiar como en cualquier lugar actuaron culpando siempre a la familia”. Añadió: “Nunca se les iluminó el cerebro para pensar en otras pruebas y eso que había pruebas suficientes con los parquetistas”. Apuntó especialmente contra Di Santo: “¿Se largó a llorar en esta sala? Es una vergüenza para la provincia. ¿Por qué no lloró 19 años atrás? Hubiese llorado como lloré yo”. Sobre Pizarro, quien lo imputó, sostuvo: “Se ve que el fiscal ve muchas películas de ciencia ficción. Me trajo de Punta del Este, maté a mi mujer y volví a Punta. Es novelesco”. “Me sometí a un juicio porque soy inocente. Iba a dar la posibilidad de que siguieran investigando. Eso me provocó graves problemas de salud: me colocaron cuatro stents en ese período. Sufrí alcoholismo y mi familia me contuvo”, agregó.
El viernes pasado declaró, entre otros, Miguel Rohrer, “el Francés”, un empresario sobre quien la familia sembró sospechas oportunamente. “Mi participación en este caso ha sido enorme gracias a la difamación del clan Macarrón”, afirmó, y remarcó que nunca estuvo imputado. “Los Macarrón se dicen víctimas, pero ellos, junto con [Daniel] Lacasse, fueron los generadores de mentiras en mi contra”, dijo, en alusión al primer abogado del viudo. También recordó expresiones públicas de Marcelo Macarrón ante la prensa: “Un tremendo cagón. Solo lloró cuando lo inculparon. Luego aprendió a llorar para que Netflix lo viera”, señaló, en referencia a la docuserie producida sobre el caso.
Facundo Macarrón también declaró y fue categórico. “Me arruinaron la juventud y hasta me obligaron a salir del clóset. No es fácil ser señalado como un matricida y que se revele mi orientación sexual frente a todo un país”, afirmó. Indicó, respecto de su imputación: “Había un claro condicionamiento a todos los testigos, amigos míos. Se insinuaba que por ser gay uno ‘tiende al delito’. Eso lo dijo un fiscal y su equipo de investigación”. Facundo reclamó por la falta de investigación y la mala actuación de los fiscales y por el impacto que eso tuvo en su vida personal. “Fue muy duro, no estaba preparado para contar algo tan personal. Me dejó un trauma y una desconfianza hacia lo que pudieran hacer las personas, el poco reparo que pueden llegar a tener con estos temas y la escasa protección”, manifestó.
Luego declaró Valentina Macarrón. “Le dimos la confianza a Di Santo para que trabajara en casa. Estuvo diez años con la causa y nunca llegó a la verdad. Jamás hubo un pedido de disculpas”, sostuvo. Sobre Miralles, añadió: “Nos abrimos de corazón y a la semana imputó a mi papá. Solo porque no estaba en una foto lo señaló”. También brindó su testimonio Juan Dalmasso, hermano de la víctima. “Hay una frase que dice ‘con miedo no hay justicia’. Si quien investiga le tiene miedo a la prueba, a lo que diga la gente o a lo que yo diga, o si me…”, concluyó su intervención.
