Dos jefes de fiscalización de Mar del Plata fueron removidos de sus cargos luego de no acatar una orden de detener una investigación por un presunto desvío de fondos que involucraría al sindicato de Camioneros, según reveló una investigación periodística.
Una serie de movimientos internos en la cúpula de ARCA (ex AFIP) generó interrogantes sobre la relación entre el Poder Ejecutivo y el sindicato de Camioneros. Según la investigación revelada por el periodista Hugo Alconada Mon, dos jefes de fiscalización de la Regional Mar del Plata fueron desplazados de sus cargos tras negarse a congelar una investigación por un presunto fraude millonario que involucraría a la estructura del sindicato liderado por Hugo Moyano.
Los funcionarios desplazados son Gustavo Marcelo Capdeville y Diego Guillermo González, responsables de las Divisiones 1 y 3 de Fiscalización. Ambos seguían la pista de una red de al menos 10 proveedores fantasma que habrían sido utilizados para justificar la salida de $13.000 millones del sindicato mediante el uso de facturas apócrifas. El foco del presunto desvío de fondos sería el Hotel 15 de Diciembre, propiedad del gremio.
La remoción no fue un hecho aislado. El antecedente inmediato se remonta a octubre, cuando José Visca, jefe de la División Jurídica, fue removido por responder una consulta judicial, lo que provocó la renuncia del entonces jefe regional, Luis Eduardo Tymkiw. En diciembre, el actual titular de la Regional Mar del Plata, Pablo Catracchia, les habría exigido a Capdeville y González que detuvieran la investigación, ya asentada en los sistemas internos (SEFI). Ante la negativa, el desplazamiento se concretó mediante el Boletín Oficial, sin previo aviso ni reemplazos designados.
El análisis apunta a que los desplazamientos habrían sido ordenados desde Buenos Aires. El responsable sería Carlos García Pastrana, Subdirector General de Operaciones Impositivas del Interior, lugarteniente de Mariano Mengochea, titular de la DGI, y hombre de confianza del jefe de ARCA, Andrés Vázquez. Fuentes internas del organismo señalaron que el motivo sería evitar conflictos con el sindicato de Camioneros. Según estas versiones, la maniobra buscaría funcionar como un mensaje disciplinador para el resto de los inspectores.
