La autora, ganadora del gran premio de la Academia Francesa, explora en su literatura el desamparo y la realidad de Haití, un país marcado por la crisis.
El año pasado, la escritora haitiana Yanick Lahens obtuvo el gran premio de la Academia Francesa por su novela Passagères de nuit. En esta obra, al igual que en el resto de su producción literaria, Lahens indaga en la memoria, la violencia, los ecos de la esclavitud y el devenir de su país.
«En el fondo de toda creación artística, y más especialmente literaria -expresó la autora- hay un sentimiento de desamparo y de rabia».
Gran parte de esa rabia proviene, según analizan diversos observadores, de la constatación del lento y continuo deterioro de Haití, una nación con una rica tradición literaria pero también con profundas tragedias. Autores como Dany Laferrière y Edwidge Danticat también abordan estas tensiones en sus obras.
La realidad del país caribeño se refleja en escenas cotidianas de resistencia, como la de un niño jugando con una sombrilla en un refugio para familias desplazadas por la violencia de las pandillas en Puerto Príncipe. Estas imágenes muestran, al mismo tiempo, las huellas de una crisis profunda y la voluntad de seguir adelante.
