Un ejército de 80.000 mujeres reparte bebidas probióticas en Japón y otros 13 países. Más que vendedoras, son un pilar social que visita y acompaña a personas mayores que viven solas.
Las primeras repartidoras, conocidas como ‘las damas del yogur’, comenzaron sus entregas en Japón en 1963. Hoy son alrededor de 80.000 mujeres, y el fenómeno trascendió las fronteras: se las ve haciendo sus recorridos en comunidades de 14 países.
La red de mujeres no solo hace sus entregas de Yakult, las pioneras bebidas lácteas probióticas que se venden en una pequeña botella con tapa roja brillante, sino que también desarrolla una relación con sus clientes y les brinda información de salud. Oficialmente son repartidoras, reconocibles por sus uniformes azules, que recorren los barrios en bicicleta o moto, pero en la práctica forman parte de la infraestructura social del país asiático.
Según consigna la BBC, Japón tiene la economía con mayor envejecimiento poblacional del mundo. Casi el 30% de sus habitantes tiene más de 65 años, y el número de adultos mayores que viven solos sigue en aumento. A medida que las familias se reducen y los hijos se independizan, la soledad se convirtió en uno de los desafíos sociales más importantes para los japoneses. Las repartidoras de Yakult, a quienes allí bautizaron como ‘Yakult Ladies’, a veces son las únicas que mantienen unidos los lazos de la comunidad anciana, una entrega a la vez.
La bebida probiótica se lanzó en Japón hace 90 años, mucho antes de que el término ‘microbioma’ se popularizara. En 1935, la idea de beber ‘bacterias’ no parecía buena, y la población lo concebía más como algo que los enfermaría. Había que explicar qué era el producto y pensaron en vendedores puerta a puerta. La fuerza laboral era casi exclusivamente masculina, pero frente a la escasez de mano de obra los distribuidores locales empezaron a contratar a mujeres. El resultado fue un éxito insólito de ventas. Se dieron cuenta de que quienes tomaban las decisiones de qué alimentos comprar eran las mujeres de cada casa, y les inspiró confianza oír a otra mujer que con dulzura y conocimiento les explicaba cómo ayudaba el producto a la salud intestinal.
La empresa decidió implementar formalmente el programa y se estableció la ‘Red de Ventas para Mujeres a Domicilio’, ahora conocida como el ‘sistema Yakult Lady’. La mayoría de las empleadas son autónomas, muchas de ellas madres. ‘Hago entregas los lunes, martes, jueves y viernes’, contó Satoko Furuhata, quien lleva 25 años trabajando como repartidora de Yakult, en diálogo con la BBC. ‘Me tomo los miércoles libres, trabajo cuatro días a la semana, lo que me permite tener un buen equilibrio entre el trabajo, mi vida personal y mantenerme con energía’, indicó Satoko. ‘Tengo rutas diferentes cada día, pero visito entre 40 y 45 hogares diariamente’, precisó.
Durante un cuarto de siglo visitó cada lunes a la misma clienta, una señora de 83 años que vive sola en Maebashi, a 160 kilómetros al noroeste de Tokio. Su clienta confesó que se convirtió en un ritual tan importante para ella, que evita hacer cualquier plan para ese día, porque espera su visita. Hablan de sus familias, de jardinería, noticias locales y temas de salud. ‘Pueden parecer conversaciones triviales, pero me hacen sentir y darme cuenta de que no estoy sola’, expresó la mujer en la misma entrevista, realizada en marzo de 2026.
Yakult es una bebida láctea fermentada que contiene una cepa específica de bacterias láctica, conocida como Lactobacillus casei shirota, cultivada por el Dr. Minoru Shirota, el fundador de Yakult, en 1930. Cuando el científico empezó la carrera de medicina en la Universidad de Kioto en 1921, se dedicó al estudio de la prevención de enfermedades en medio de un contexto de alta mortalidad infantil en Japón, generada por enfermedades infecciosas. Se centró en la microbiología y las bacterias beneficiosas, que podían suprimir las bacterias dañinas en el intestino.
Fue innovador y su conocimiento estaba probado por la ciencia, pero cuando Yakult llegó al mercado, nadie lo entendió. Había muy poca conciencia sobre su contribución a la salud intestinal. ‘El término ‘probióticos’ aún no existía. Lograr la comprensión y la aceptación del público llevó tiempo’, reconoció un portavoz de Yakult en diálogo con la BBC. Pasaron muchos años. Recién en 1971, ocho años después de la formación de las ‘Yakult Ladies’, las ventas alcanzaron los 15 millones de botellas diarias en Japón. El mantra del doctor Shirota, ‘Intestino sano, larga vida’, empezaron a repetirlo las madres que se lo daban a sus hijos.
Más adelante se supo que la dieta influye en la salud intestinal, pero también el estrés y la soledad crónica. La doctora Emily Leeming, científica especializada en microbioma, consultada por la BBC, indicó: ‘Vivimos en un mundo microbiano, donde constantemente intercambiamos microbios, y la soledad se relaciona con una menor diversidad del microbioma intestinal y una respuesta de estrés leve, que también puede afectar negativamente’.
