Ocho meses después de su separación, Malvina Torrielli fue diagnosticada con cáncer de mama. En medio del proceso, reencontró a su ex pareja, Juan Andrés, quien se convirtió en un pilar fundamental de apoyo durante el tratamiento.
Malvina Torrielli y Juan Andrés se conocieron a fines de 2019. La relación, que nunca tuvo etiquetas formales, se consolidó durante la pandemia. En diciembre de 2024, tras reconocer diferencias en sus proyectos de vida, decidieron separarse de mutuo acuerdo.
Ocho meses después, durante un control ginecológico de rutina, Malvina detectó un bulto. Tras estudios y punciones, se confirmó un diagnóstico de cáncer de mama. En medio de la incertidumbre, y sin contacto desde la ruptura, Malvina decidió escribirle a Juan Andrés.
El reencuentro fue «mágico», según relata. Tras un café, Malvina le contó sobre el diagnóstico. La reacción de Juan Andrés fue inmediata: ofreció su apoyo incondicional y el de su familia. «Te va a quedar bien el pelo corto», le dijo para aliviarla.
Frente al diagnóstico, Malvina actuó con rapidez: consultó con una nutricionista oncológica, contactó a una profesora de gimnasia especializada y comenzó a prepararse para el tratamiento, que incluye quimioterapia, radioterapia y cirugía.
Una frase de su mastóloga le dio un alivio crucial: «Malvina, vos no hiciste nada para tener esto». Estas palabras, según cuenta, le ayudaron a liberarse de la culpa y a enfocarse en la recuperación, con el apoyo inesperado pero fundamental de su expareja.
