Diversos sondeos realizados a comienzos de año proyectan una contienda competitiva para la gobernación de Texas, con márgenes estrechos y los votantes independientes como factor clave.
El panorama electoral en Texas, de cara a las elecciones de noviembre de 2026, comienza a definirse con varias encuestas que, pese a diferencias en los números, coinciden en señalar una carrera competitiva entre el gobernador republicano Greg Abbott y la candidata demócrata Gina Hinojosa.
Los sondeos se realizaron tras las primarias del 3 de marzo, donde ambos se consagraron como candidatos oficiales. Un primer informe refleja una aprobación dividida de la gestión de Abbott, con un 47% a favor y el mismo porcentaje en contra.
Posteriormente, la Hobby School of Public Affairs de la Universidad de Houston realizó un estudio entre el 20 y el 31 de enero con una muestra de 1502 votantes probables. En este, Abbott lidera con un 49% frente al 42% de Hinojosa.
Por su parte, la firma GBAO llevó a cabo otra encuesta entre el 26 de enero y el 3 de febrero sobre 1000 votantes probables, mostrando un escenario más ajustado: Abbott obtiene un 46% y Hinojosa un 43%, prácticamente un empate técnico. Este estudio destaca el comportamiento de los votantes independientes, donde Hinojosa logra una ventaja de 16 puntos (47% contra 31%).
El análisis partidario indica que ambos candidatos retienen al 83% de sus respectivas bases. Sin embargo, entre los independientes, Hinojosa mantiene una ventaja del 43% frente al 32% de Abbott, aunque un 25% de este grupo aún no define su voto.
