El viaje del vicepresidente estadounidense a Europa y Asia generó reacciones de figuras demócratas y analistas, en un contexto donde su popularidad muestra un descenso según encuestas.
WASHINGTON.- El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, enfrenta críticas tras su reciente gira diplomática por Hungría y Pakistán, cuyos resultados han sido señalados por figuras del Partido Demócrata y analistas políticos. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y el gobernador de California, Gavin Newsom, hicieron comentarios sobre los viajes, que consideraron poco exitosos.
Vance viajó a Budapest días antes de las elecciones en Hungría para expresar el apoyo del expresidente Donald Trump al primer ministro Viktor Orbán. Sin embargo, Orbán fue derrotado en los comicios tras 16 años en el poder. Posteriormente, el vicepresidente se trasladó a Islamabad, donde no se logró concretar un acuerdo de paz con enviados iraníes.
Colby Badhwar, analista del Centro de Análisis de Política Europea (CEPA), evaluó el viaje como «desastroso para su posición política». Las acciones de Vance también fueron objeto de comentarios en redes sociales y por parte de analistas.
Esta no es la primera vez que el vicepresidente genera controversia en el escenario internacional. En febrero del año pasado, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, sus declaraciones sobre gobiernos europeos y un velado apoyo a partidos de extrema derecha causaron malestar, particularmente en Alemania.
Según un análisis de datos de CNN realizado por Harry Enten, Vance es el vicepresidente menos popular en la historia reciente de Estados Unidos en comparación con sus predecesores en la misma etapa de su mandato. El analista mostró un marcado descenso en su índice de aprobación neto, que pasó de +3 al asumir el cargo en enero de 2023 a -18 actualmente, una caída de 21 puntos. Enten advirtió que esto podría ser parte de una tendencia donde los vicepresidentes se vuelven cada vez más impopulares.
Vance, quien en el pasado mostró reservas sobre intervenciones estadounidenses en el exterior, había aceptado la tarea de liderar las negociaciones encomendadas por el presidente.
