La obra de la autora estadounidense, ganadora del Booker International, mezcla géneros y explora el complejo mundo de la traducción literaria desde un bosque en Polonia.
‘La extinción de Irena Rey’, de la escritora y traductora Jennifer Croft, se presenta como una novela que fusiona el misterio con una profunda reflexión sobre el arte de traducir. La trama sigue a un grupo de traductores de distintos países que se reúnen en Polonia para trabajar en la última obra de Irena Rey, una autora de culto. La desaparición repentina de la escritora desata una investigación que sirve de marco para explorar las relaciones entre idiomas, culturas y la figura, a menudo invisible, del traductor.
La narrativa, contada desde la perspectiva de la traductora argentina al español, incorpora elementos de fantasía, divulgación científica y distopía. El bosque polaco que rodea la casa de la autora se erige como un personaje más, generando una atmósfera de suspense y detención del tiempo. A lo largo de la historia, los traductores, inicialmente identificados solo por su idioma, van ganando identidad propia.
Si bien la novela aborda temas complejos y hace referencias literarias, su desarrollo mantiene un ritmo que busca capturar al lector. El humor y las observaciones de la narradora sobre el proceso creativo aportan agilidad a la trama. Se destaca que, más allá de su atractivo para traductores y profesionales de la lengua, la obra ofrece una experiencia literaria singular para el público general interesado en narrativas innovadoras.
