Mientras en gran parte del mundo se festejó el 1 de enero, en Bangladesh se preparan para el Poila Boishakh, una festividad que reúne a las diversas etnias y creencias del país.
En un mundo globalizado, donde ciertas fechas y tradiciones parecen universales, distintas culturas mantienen vivas sus propias celebraciones y calendarios. Un ejemplo es el Poila Boishakh, el Año Nuevo bengalí, que se festeja en Bangladesh y en el estado indio de Bengala Occidental.
En la imagen, una artista trabaja en la creación de figuras para la festividad en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Dhaka. Sus obras se sumarán a estandartes e imágenes de colores que caracterizan esta celebración, la cual convoca a personas de todas las etnias, religiones y regiones del país.
Esta tradición refleja la diversidad cultural que persiste a nivel global, mostrando «mundos dentro de otros mundos» que se disponen a celebrar, en fechas distintas, el inicio de un nuevo ciclo.
