Rossana Chahla, jefa comunal de la capital tucumana, detalló el impacto de la reducción de fondos en servicios y obras públicas, en un contexto de mayores demandas sociales y emergencias climáticas.
La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, señaló que el municipio enfrenta un escenario complejo debido a una reducción del 24% en los recursos coparticipables recibidos durante el primer trimestre, en comparación con el año anterior. La jefa comunal hizo estas declaraciones en el marco de un reclamo generalizado de intendentes de capitales provinciales al gobierno nacional por la caída en las transferencias de fondos.
Chahla explicó que, mientras los recursos disminuyen, las exigencias sobre el municipio aumentan, en parte por el retiro del Estado nacional de áreas como salud, educación y programas de medicamentos. «Somos la primera línea de contacto del ciudadano», afirmó, destacando la presión para dar respuesta a las necesidades crecientes de la población.
La situación se ve agravada por factores como la disminución en el consumo, que afecta la recaudación, y por emergencias climáticas. La intendenta describió las intensas lluvias que afectaron a la ciudad, con precipitaciones de hasta 200 milímetros en pocas horas, y mencionó obras de mitigación que el municipio está realizando en distintos barrios. Reconoció, no obstante, la necesidad de obras hídricas de mayor envergadura a mediano y largo plazo.
Además, Chahla se refirió a otros desafíos de gestión, como la problemática de menores armados en escuelas y el bullying. Enfatizó la importancia de un abordaje multidisciplinario que involucre a las familias, las instituciones educativas y el Estado para la detección temprana y el tratamiento de estas situaciones.
