Esteban Nofal, ex trader de grandes firmas neoyorquinas, regresó a la Argentina para invertir en compañías en dificultades, como Celulosa Argentina y Vicentin, aprovechando oportunidades en un contexto económico cambiante.
Esteban Nofal, un inversor argentino con años de experiencia en firmas como Oppenheimer & Co. y Morgan Stanley en Nueva York, ha centrado su estrategia en la Argentina en empresas que atraviesan crisis. Su fondo, Cima Investments S.A., adquirió el control mayoritario de la histórica Celulosa Argentina S.A., que se encuentra en concurso preventivo de quiebra, por un valor simbólico de un dólar y está inyectando capital para su reestructuración.
Nofal, de 59 años, atribuye el colapso de algunas firmas al clima de negocios, pero ve en ello una oportunidad. «Si uno nace en Argentina y le interesan las finanzas, la crisis es algo que se respira», señaló el inversor, quien destaca la importancia de la agilidad para tomar decisiones en este tipo de mercados.
Previamente, su fondo intervino en el default de Vicentin SAIC, adquiriendo deuda a un bajo costo y aliándose con un operador local para reactivar los activos de la agroexportadora. Nofal comenzó su carrera en la Bolsa de Buenos Aires y luego se trasladó a Wall Street, donde desarrolló una especialización en activos en dificultad.
Según Gerardo Noejovich, ex colega en Goldman Sachs y Morgan Stanley, Nofal tiene «comentarios muy perspicaces que se salen totalmente de lo convencional». El inversor ahora también evalúa oportunidades en sectores que podrían beneficiarse del desarrollo de Vaca Muerta, como proveedores de servicios para la industria petrolera.
La estrategia de Nofal se enmarca en un escenario económico donde sectores como el petrolero y minero muestran dinamismo, mientras que otros, como la manufactura, se han contraído y el desempleo registró un aumento.
