El tenista argentino, en su primera definición de un torneo ATP, perdió en tres sets tras un partido muy parejo donde tuvo oportunidades de victoria.
Román Burruchaga no pudo concretar su primer título ATP al caer en la final del ATP 250 de Houston ante el estadounidense Tommy Paul (N°21 del mundo) por 6-1, 3-6 y 7-5, tras dos horas y 40 minutos de juego. El bonaerense, que llegó a tener tres puntos de partido, mostró una gran evolución durante el encuentro.
El primer set fue dominado con autoridad por Paul, quien aprovechó un inicio dubitativo de Burruchaga para tomar una ventaja de 4-0 en apenas 18 minutos. El argentino, quizás afectado por la presión de su primera final, cometió varios errores no forzados y le costó encontrar su ritmo. Aunque logró romper el cero para el 1-5, el estadounidense cerró el parcial sin mayores complicaciones.
El segundo set mostró una transformación total. Con mayor soltura y confianza, Burruchaga impuso su juego, desplegando golpes ofensivos y defensivos de buen nivel. Logró un quiebre temprano y mantuvo la ventaja con firmeza, llevándose el set por 6-3 y forzando así un tercer y decisivo parcial.
La definición fue un duelo de alto voltaje, con alternativas para ambos. Burruchaga tuvo oportunidades claras, incluyendo tres match points, pero la experiencia y jerarquía de Paul en los momentos clave inclinaron la balanza a su favor. El estadounidense supo mantenerse firme para cerrar el partido 7-5, conquistando así el título.
Pese a la derrota, la actuación de Burruchaga en Houston representa un paso importante en su carrera, demostrando que puede competir al más alto nivel y alcanzar instancias decisivas en el circuito ATP.
