Producciones como ‘Más que rivales’ y ‘Las esposas cazadoras’ lideran audiencias en HBO y Netflix, generando debate sobre el consumo de material romántico y erótico en la era digital.
La serie canadiense ‘Más que rivales’, que relata la relación entre dos jugadores profesionales de hockey, se ha convertido en la ficción más vista adquirida por HBO. Su éxito se enmarca en un momento donde diversas producciones audiovisuales con alto contenido erótico captan la atención masiva en plataformas de streaming.
Según analistas del entretenimiento, este fenómeno coincide con estadísticas que indican una disminución en la actividad sexual en la vida real. «Los contenidos románticos se vuelven más atractivos en tiempos como estos. Si no estás teniendo sexo, si no estás en pareja, estás anhelando. El deseo se intensifica», señaló Caroline Spiegel, fundadora de la aplicación de audio erótico Quinn.
Ejemplos recientes incluyen la adaptación de ‘Cumbres borrascosas’ dirigida por Emerald Fennell, la serie ‘Las esposas cazadoras’ que lideró rankings en Netflix, y las presentaciones de la estrella pop Sabrina Carpenter. Paralelamente, crece la oferta de experiencias eróticas personalizadas y digitales, desde novios de inteligencia artificial hasta contenido en plataformas como OnlyFans.
Para algunas audiencias, el atractivo de estas narrativas va más allá del componente sexual. Victoria Park, una cantautora de 26 años, expresó que series como ‘Más que rivales’ la impactaron por la profundidad emocional de los personajes. «Es más que una simple obscenidad», afirmó.
Desde el ámbito de la creación, la guionista Dorothy Fortenberry, quien trabajó en la adaptación de ‘El cuento de la criada’, observa un cambio en las fantasías narrativas. «Es interesante que muchas de las cosas que ahora resultan sexy para las mujeres heterosexuales no involucran a hombres heterosexuales», comentó, refiriéndose a tendencias en novelas y series donde la figura masculina tradicional es reinterpretada o ausente.
Expertos en el género romántico, como Leah Koch, copropietaria de la librería especializada The Ripped Bodice, sostienen que el romance siempre ha sido una forma de escapismo. Sin embargo, notan que las fantasías actuales en libros y pantallas están evolucionando hacia escenarios menos convencionales.
