El presidente de Estados Unidos se dirigirá a la nación para dar una actualización sobre el conflicto. Se esperan anuncios sobre el curso de las operaciones y críticas a la OTAN, mientras se suceden versiones cruzadas sobre un posible alto el fuego con Irán.
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dará esta noche un discurso en horario estelar (22 horas de Argentina) con una «importante actualización» sobre la guerra en Medio Oriente. Será su primer mensaje de este tipo desde el inicio de la ofensiva militar conjunta con Israel contra Irán, hace más de un mes.
Según anticiparon medios estadounidenses, Trump presentaría la operación lanzada el 28 de febrero como una iniciativa que está «cumpliendo o superando todos sus objetivos de referencia». Se espera que reitere un plazo de «dos a tres semanas» para poner fin al conflicto y que vuelva a dirigirse con dureza contra la OTAN, a la que calificó recientemente como un «tigre de papel».
La expectativa por el discurso aumentó tras una publicación de Trump en Truth Social, donde afirmó que Irán solicitó un «alto el fuego» a Estados Unidos. El mandatario señaló que lo considerará una vez que el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado por fuerzas iraníes, «esté abierto, libre y despejado». Sin embargo, un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán desmintió esas declaraciones, calificándolas de «falsas y carentes de cualquier fundamento».
La Guardia Revolucionaria iraní reiteró, mediante un comunicado, que el estrecho de Ormuz está bajo su control y permanecerá cerrado a sus «enemigos». Horas antes del discurso de Trump, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, difundió una carta dirigida a los norteamericanos en la que cuestionó la política exterior de Washington y defendió las acciones de Teherán como legítima defensa.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, viajará a Washington la próxima semana para reunirse con Trump, en un contexto donde el presidente estadounidense ha conversado con sus asesores sobre la posibilidad de retirar a Estados Unidos de la alianza si los aliados no colaboran en la reapertura del estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito de un quinto del suministro global de petróleo.
