El valor promedio nacional superó los 4 dólares por galón, marcando un incremento sostenido. Analistas evalúan el impacto en la inflación y el posible riesgo de recesión.
El precio de la gasolina en Estados Unidos volvió a ubicarse en el centro del debate económico. Según los datos más recientes de la Asociación Americana del Automóvil (AAA), el valor promedio nacional de la gasolina regular alcanzó los US$4,018 por galón al 31 de marzo de 2026, estableciendo un nuevo récord reciente y confirmando una tendencia alcista sostenida en las últimas semanas.
El informe detalla que el incremento no es aislado, sino generalizado en todos los tipos de combustible. El salto es significativo si se compara con el mes anterior, cuando el promedio era de US$2,982, y también en términos interanuales, ya que hace un año el precio era de US$3,168 por galón.
El alza en los precios de la gasolina está vinculada al comportamiento del petróleo a nivel global. Históricamente, los picos en los costos energéticos han sido un factor determinante en ciclos económicos negativos. Según análisis citados por CNN, aumentos pronunciados precedieron ocho de las últimas nueve recesiones en Estados Unidos.
Este patrón genera preocupación entre expertos, que ven en el actual contexto un posible escenario de tensión. El encarecimiento energético no solo afecta el consumo, sino que también presiona la inflación y limita el margen de acción de la política monetaria. A esto se suma el impacto de políticas económicas recientes, como aranceles y medidas migratorias, que han generado incertidumbre en los mercados.
En este contexto, el encarecimiento del combustible podría actuar como un shock adicional. «La gente se está preparando para el hecho de que ya estamos en una recesión o que hay una alta probabilidad de que pronto entremos en una», manifestó Hady Farag, directivo de Boston Consulting Group.
Sin embargo, el informe también destaca que los economistas han anticipado una recesión prácticamente todos los años desde 2018, y en la mayoría de los casos esas previsiones no se concretaron. Los especialistas manejan varias teorías para explicar esta resiliencia, como la teoría de la «recesión en rodajas», donde distintos sectores económicos se contraen en momentos diferentes mientras otros crecen, o el rol del consumo de los sectores de mayores ingresos que sostiene la actividad agregada.
