Romina, la madre de Jeremías Monzón.
La madre de Jeremías Monzón, Romina, asistió este jueves a la Cámara de Diputados para presenciar el debate por la baja de la edad de imputabilidad propuesto por el Gobierno Nacional, que impulsa el proyecto para cambiar la edad de 16 a 14 años
Junto con otros familiares de víctimas de asesinatos cometidos por menores, la mujer dijo que “lamentablemente estoy de luto… Hace menos de dos meses asesinaron a mi hijo y dos de los tres menores están en libertad”.
Sobre el proyecto oficial al que manifestó su apoyo, advirtió que, de aprobarse, no se hará justicia por su hijo “porque esta ley no es retroactiva”. No obstante, sostuvo que “esto va a ser un legado de nuestros hijos para que no siga pasando”.
“Es tan necesario que esto cambie porque los liberan como si nada, y hablan mucho de la reinserción social de gente que decidió matar, a salir a robar. ¿Y quién habla de la reinserción social de las víctimas?”, añadió en medio del comprensible dolor.
El aberrante crimen de Jeremías Monzón
jeremias
Jeremías Monzón.
Como se sabe, Jeremías Monzón fue hallado muerto en un descampado en diciembre de 2025, días después de haber sido reportado como desaparecido en la localidad santafesina de Santo Tomé.
En su momento, los investigadores aseguraron que el adolescente de 15 años tenía más de 20 puñaladas y las heridas eran compatibles con un cuchillo y un objeto metálico similar a un destornillador.
Finalmente se determinó que los autores materiales del aberrante crimen habían sido dos adolescentes de 15 y 14 años. La novia de Jeremías, identificada como Milagros A., de 16 años, también quedó señalada como principal sospechosa luego de que los investigadores descubrieran ella lo engañó para citarlo en el galpón donde fue torturado y asesinado.
Milagros permanece alojada en un instituto de menores, mientras que los otros dos adolescentes que participaron del ataque fueron restituidos a sus familias por ser considerados no punibles. Posteriormente se confirmó la detención de la madre de la joven de 16 años, señalada como la presunta autora intelectual del hecho.
«Se jactaron y disfrutaron de matarlo, no se arrepienten y día a día muestran más signos de disfrute y violencia. Es imposible estar en paz sabiendo que existen personas así», remarcaba poco después de las detenciones la madre de la víctima, Romina.
