Harán falta rápido esas nuevas localidades en el Monumental. Ciento diez mil personas de pie, de hecho, quedarán cortas si es que Juan Fernando Quintero Panniagua mantiene en el tiempo el apoteótico nivel que viene mostrando en este inicio de temporada. Si a la asistencia quirúrgica para Gonzalo Montiel ante Barracas Central había sido delicatessen, todo lo que hizo ante Gimnasia no hizo más que refrendar su estatus. Este capitán es guía con y por su zurda. Que en este arranque de año está siendo decisivo.
Nelson Insfrán, se debe decir, hizo lo que pudo. El arquero de GELP sacó con un manotazo el trailer de la función posterior de JFQ: un tiro libre fortísimo que al colombiano le salió menos esquinado de lo que pretendía pero con la barra de potencia cargada a pleno. No pudo, el Mono, repetir en la revancha: una barrera un tanto mal armada fue un guiño para que Quintero se luciera con un zurdazo que bordeó por fuera el muro humano y se colara pegado al poste derecho.
Golazo #1. Primer acto. Con ovación, aplauso, medalla. Beso. Todo junto para el hombre que el Muñeco anticipó como una especie de termómetro de la temperatura futbolística de River, pero también de metrónomo que marca el ritmo. Tic, tac. Pide, recibe, cuela un pase filtrado al área que no llega a aprovechar Seba Driussi, se mueve atrás para ser vértice de pase, engaña con su mirada y hasta desaparece de los radares.
El golazo #2 es la prueba: sin marca apareció por atrás de todos para cerrar una serie de asociaciones y darle seco, fuerte y con precisión a la pelota. Como para que no hubiera posibilidad alguna de que la pelota no ingresara al arco de Insfrán. Un show en ese estadio que miles de artistas sueñan con llenar, Quintero lo hizo poguear y corear su identidad al viento. «Estamos bien, llegando al gol. El equipo ganó más allá de todo, y hay que felicitarlos a todos», dijo tras ser ungido figura.
«Siempre trato de hacer las cosas bien. Más allá de la cinta, para mí es un orgullo. El último semestre arrastré muchas dolencias, no estaba al 100%. Ahora hicimos una pretemporada de lleno y es la gasolina para lo que viene«, razonó en voz alta Quintero, refiriéndose al decepcionante 2025 de River.
«Lo más importante es lo que hagamos en el campo. La frustración del último año fue muy difícil por los compañeros que se fueron que los recordamos, los queremos. Las personas que están en la renovación y toman las decisiones están las cosas a consciencia, bien, y con dos partidos las cosas son muy positivas», añadió. ¿Y el Muñeco ? «Siempre está bien, Gallardo. Es nuestra cabeza, el líder. Si él está bien todos estamos bien», completó.
