Adriana Rodríguez, decana de la Facultad de Agronomía, alertó que la falta de financiamiento en universidades y ciencia afecta directamente al campo y al desarrollo económico del país.
Con el fin de analizar cómo la crisis presupuestaria que atraviesan las universidades públicas y el sistema científico argentino impacta en el sector agropecuario, este medio dialogó con la decana de la Facultad de Agronomía, Adriana Rodríguez.
“Alrededor del 80% de los desarrollos científicos y tecnológicos que se aplican al sector agropecuario se desarrollan en el sistema público de ciencia y técnica”, afirmó Rodríguez. En ese sentido, explicó que “la mayoría de los investigadores del CONICET están en las universidades públicas”.
La decana advirtió que la pérdida del poder adquisitivo y la falta de financiamiento ya generan una salida de profesionales altamente capacitados. “La pérdida del poder adquisitivo de los salarios hace que una cantidad muy importante de jóvenes investigadores formados en la universidad pública, con grado y posgrado, dejen la actividad docente y vayan al sector privado o a universidades de otros lugares del mundo”, señaló.
Rodríguez también remarcó que la paralización de fondos públicos afecta directamente a proyectos estratégicos: “La Agencia Nacional de Ciencia y Técnica prácticamente no existe”.
En cuanto a la investigación agropecuaria, indicó que muchas requieren años de desarrollo y seguimiento. “La lógica, la biología de la producción agropecuaria lleva tiempo”, explicó. Y ejemplificó: “Nosotros estamos evaluando nuevos materiales genéticos de distintos cultivos, tenemos que valorarlos en diferentes condiciones climáticas”. En esa línea, alertó: “El hecho de que se hayan interrumpido esas líneas de investigación es muy grave y nos pone en riesgo”.
La entrevistada cuestionó la política del Gobierno hacia el sistema científico. “Yo creo sinceramente que el Poder Ejecutivo está cometiendo un grave error, porque está poniendo en juego la sustentabilidad y la continuidad del desarrollo económico de nuestro país”, afirmó.
Finalmente, destacó que el problema excede al agro: “La economía del conocimiento es fundamental y la economía del conocimiento se desarrolla en las universidades públicas”.
