El actor, pianista y director musical habla sobre su carrera, su paso por Les Luthiers y la obra que protagoniza junto a Josefina Scaglione en el teatro Picadero.
Santiago Otero Ramos, actor y pianista de 45 años, es parte de una familia de artistas y hoy protagoniza los domingos y lunes No me quieras tanto, en el teatro Picadero, junto a Josefina Scaglione. La obra, un music hall con diálogos de pareja y canciones que van desde boleros hasta temas de Wos y un aria de Carmen, aborda la dificultad de los vínculos en tiempos de sobreinformación.
«Me gusta actuar, cantar, tocar, dirigir y me gusta hacer todo junto. Mucha gente en la Argentina dice ‘no lo llames a él porque es del musical’ y quedás relegado. En los Estados Unidos no sucede eso. Mirá a Hugh Jackman, el tipo rapea como nadie y actúa en Wolverine, en Los Miserables y en musicales en Broadway. Creo que uno es todas esas cosas y todas te transforman», reflexiona Otero Ramos.
El artista ganó notoriedad en 2017 con Asesinato para dos, obra en la que interpretaba doce personajes y tocaba el piano, y por la que recibió los premios Hugo y ACE. También trabajó en El hombre que perdió su sombra (2018) en el Teatro Nacional Cervantes, Once, una vez en la vida (2019) y Los martes, orquídeas (2018).
Entre 2019 y 2023 fue reemplazante estable en Les Luthiers, alternando con Pablo Rabinovich. «La experiencia fue maravillosa. Trabajar con Carlos López Puccio y Jorge Maronna, gente que uno admira, es lo mejor que te puede pasar si sos músico y actor. Y encima haciendo humor, que me encanta, es un bálsamo», asegura.
Actualmente, comparte escenario con su cuñado Germán Tripel en Gutenberg! el musical (2025) y destaca la química con Scaglione: «Es una hermosa sorpresa porque, además de ser súper talentosa y bella, es muy buena compañera. Hay una química fuera del escenario que, cuando subimos, está muy presente».
