Una corte federal de apelaciones levantó los bloqueos a una ley estatal que obliga a colocar los mandamientos bíblicos en las aulas, en una decisión celebrada por el gobernador Greg Abbott y criticada por organizaciones defensoras de libertades civiles.
La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos respaldó la ley S.B. 10 de Texas, que exige la exhibición de los Diez Mandamientos en las aulas de las escuelas públicas. El fallo, que representa una victoria para el gobernador republicano Greg Abbott, determinó que la norma no viola la cláusula de separación entre Iglesia y Estado de la Constitución estadounidense.
Con esta decisión, se levantan las medidas cautelares que tribunales inferiores habían impuesto, permitiendo que la ley avance en su aplicación mientras continúan los procesos judiciales. La legislación, impulsada por el estado de Texas, obliga a que los mandamientos sean mostrados en un lugar visible dentro de las aulas, en carteles de dimensiones específicas (40×50 cm) y con un texto legible.
Tras conocerse el fallo, el gobernador Abbott lo celebró en sus redes sociales, afirmando que refuerza valores fundamentales en la educación de Texas. Por el contrario, organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) se oponen a la medida, argumentando que constituye proselitismo religioso y busca adoctrinar a los estudiantes.
El tribunal sostuvo en su decisión que «ningún niño está obligado a recitar los Mandamientos, creer en ellos o afirmar su origen divino». En respuesta, la ACLU anunció que impugnará el fallo ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, expresando su «profunda decepción» y alegando que la sentencia va en contra de los principios de la Primera Enmienda.
