Un tribunal de Londres ordenó congelar activos argentinos, pero los representantes del país informaron que no hay bienes en ese país, descartando así que las reservas de oro enviadas en julio estén allí. La atención se centra ahora en Suiza o Nueva York.
La Corte de Apelaciones de Londres, en el marco de la causa sobre los Cupones PBI, ordenó la semana pasada al banco Lloyds congelar todos los activos soberanos argentinos hasta una audiencia fijada para este martes. La medida busca garantizar el eventual pago de una sentencia en contra del país por aproximadamente US$ 1.800 millones.
Sin embargo, los abogados que representan a la Argentina aclararon tanto al banco como a la justicia inglesa que no existen activos en el Reino Unido susceptibles de ser embargados. Esta declaración descarta oficialmente una de las principales sospechas sobre el destino del oro que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) trasladó al exterior en julio de 2024, valorado en unos US$ 4.800 millones.
La operación había sido alertada inicialmente por el sindicalista bancario Sergio Palazzo y luego confirmada por el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, quien la calificó como «positiva» para maximizar los retornos de los activos. El 2 de septiembre, el BCRA emitió un comunicado anunciando que había «completado exitosamente transferencias de parte de sus reservas en oro entre sus diferentes cuentas», sin ofrecer detalles sobre el destino final.
Con Londres descartado por la propia justicia británica, las hipótesis sobre el paradero del metal precioso se centran ahora en dos ubicaciones probables. La primera y más firme es el Bank for International Settlements (BIS), con sede en Basilea, Suiza, conocido como el «banco de los bancos centrales» y donde es habitual realizar operaciones con oro para obtener liquidez o como garantía.
La segunda alternativa posible es la Federal Reserve Bank of New York. No obstante, se había considerado que enviar el oro allí conllevaba un riesgo potencial de embargo por la causa YPF, que finalmente fue favorable a la Argentina en segunda instancia.
El BCRA, en su momento, aseguró que estas operaciones de «rebalanceo» no alteraban el volumen total de las reservas en oro y criticó la difusión previa de la información por poner en riesgo la seguridad de la transacción.
