Un informe del Iaraf detalla el impacto de la caída en las transferencias automáticas y no automáticas desde Nación, con efectos dispares en cada jurisdicción.
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) reveló que, entre enero de 2024 y febrero de 2026, las provincias argentinas dejaron de percibir el equivalente a US$18.000 millones en transferencias nacionales. Esta reducción combina la baja en la coparticipación, por una contracción en la recaudación nacional, y restricciones en los giros discrecionales.
El estudio señala un «cambio estructural en la relación fiscal entre Nación y provincias», marcado por una fuerte reducción en las transferencias no automáticas y la caída del principal canal automático de distribución de recursos. En términos acumulados y a precios constantes de febrero de 2026, la baja total para las 23 provincias fue de $36 billones comparado con el promedio mensual de 2023.
Del total ajustado, el 57% ($20,5 billones) corresponde a menores transferencias no automáticas. En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires concentró la mayor pérdida en este rubro, con una caída de $10,56 billones. Le siguieron Santa Fe ($1,05 billones menos) y La Rioja ($938.000 millones). Al observar el impacto por habitante, La Rioja fue la más afectada, con una pérdida de $2,31 millones por persona.
Por otro lado, las transferencias automáticas registraron una disminución acumulada de $15,6 billones, vinculada a ocho meses consecutivos de contracción en la recaudación nacional. Nuevamente, Buenos Aires lideró las pérdidas absolutas ($3,56 billones menos), seguida por Santa Fe y Córdoba. En el análisis per cápita, Tierra del Fuego, Catamarca y Formosa aparecieron como las más perjudicadas.
Al sumar ambos componentes, el ajuste resultó generalizado pero con magnitudes dispares. Buenos Aires fue la provincia con la mayor pérdida acumulada total ($14,1 billones), seguida por Santa Fe y Córdoba. En el extremo opuesto, Chubut registró la menor caída ($279.000 millones). En términos de impacto por habitante, La Rioja, Tierra del Fuego y Formosa encabezan el ranking de las más afectadas.
El informe del Iaraf proyecta que, sin una recuperación sostenida de la recaudación o un cambio en la política fiscal nacional, el nivel de transferencias difícilmente retornará a los valores previos en el corto plazo, lo que obliga a las provincias a replantear sus estrategias financieras en un escenario más restrictivo.
