El golfista español, excampeón del torneo, tuvo un nuevo episodio de frustración durante la última ronda en Augusta National, lo que derivó en una advertencia oficial del comité.
El golfista español Sergio García fue protagonista de un nuevo incidente durante la última ronda del Masters de Augusta. Frustrado por un mal golpe en el hoyo 2 del domingo, el excampeón de 2017 reaccionó de manera visceral, dañando el césped del tee de salida y, posteriormente, rompiendo su driver contra un refrigerador portátil, inutilizando el palo para el resto de la competencia.
Las imágenes del hecho, difundidas en la transmisión oficial, muestran a García golpeando con fuerza el driver contra el suelo y luego contra el equipo, lo que provocó que la cabeza del palo se desprendiera. Su compañero de juego, Jon Rahm, debió reparar el divot en el tee antes de ejecutar su propio golpe.
Este no es el primer episodio de este tipo en la carrera de García. En 2019, fue descalificado del Saudi International por dañar intencionalmente un green. Además, en el Open Championship del año pasado también terminó una ronda sin su driver tras romperlo.
Según informó Associated Press, el presidente del comité de competición de Augusta National, Geoff Yang, se reunió con García en el hoyo 4 para advertirle sobre el código de conducta. Una segunda falta hubiera acarreado una penalización de dos golpes, y una tercera, la descalificación inmediata. No se ha informado de sanciones adicionales por parte de LIV Golf, el circuito en el que compite el español.
El momento tuvo un giro cómico cuando, en el mismo hoyo, García intentó cargar la bolsa de Rahm mientras el caddie de este atendía el búnker. El público aplaudió cuando Rahm recuperó su bolsa para cargarla él mismo.
A pesar del incidente, García logró hacer par en el hoyo 2. Finalizó el torneo en el puesto 52°, con un total de 296 golpes (+8), tras una última ronda de 75 (+3).
