El estreno de ‘La casaca de Dios’ pone en foco el valor cultural y emocional de las camisetas deportivas, tomando como eje la icónica azul de Maradona en México 86 y su conexión con la historia reciente.
La camiseta de fútbol trasciende su función deportiva para convertirse en un símbolo cargado de historia y emociones. Este es el eje de la película argentina La casaca de Dios, dirigida por Fernán Mirás y protagonizada por Jorge Marrale y Natalia Oreiro, estrenada recientemente. El film toma como punto de partida la célebre camiseta azul que Diego Maradona vistió en el partido contra Inglaterra durante el Mundial de México 1986, un encuentro marcado por el contexto posterior a la Guerra de Malvinas.
La trama se centra en la misión de un utilero de la selección argentina, interpretado por Marrale, por recuperar esa prenda antes de que sea subastada. La historia ficcional se entrelaza con datos reales: la autenticidad de la camiseta subastada hace cuatro años en Sotheby’s fue objeto de debate, con posturas encontradas entre la casa de remates y la familia Maradona.
La película también revela un dato histórico: las camisetas usadas en aquel partido no fueron las enviadas originalmente por la marca patrocinadora, sino unas adquiridas en México por un empleado de la AFA para que los jugadores soportaran mejor el calor.
Más allá del relato futbolístico, La casaca de Dios explora el valor sentimental de los objetos y su contraste con la lógica del mercado. La camiseta, en la cultura argentina, es presentada como una prenda que unifica, sin distinción de género o temporada, y que ha ganado espacio incluso en el mundo de la moda y el diseño.
Esta no es la primera producción en destacar el rol de la indumentaria deportiva. La serie Maradona: sueño bendito también dedicó una minuciosa investigación de vestuario para recrear las camisetas más emblemáticas de la carrera del ídolo.
