El Gobierno impidió el ingreso a las conferencias de prensa a la periodista Liliana Franco, lo que generó críticas de la abogada Natalia Volosin y un debate sobre el acceso de la prensa.
La periodista Liliana Franco, con más de tres décadas cubriendo la actividad oficial, fue impedida de ingresar a las conferencias de prensa en Balcarce 50. Si bien no hubo un comunicado oficial, fuentes indican que la medida estaría relacionada con sus preguntas sobre el caso de espionaje ruso que involucra al Ejecutivo.
La abogada y periodista Natalia Volosin expresó su solidaridad con Franco a través de sus redes sociales. «Mi solidaridad con Lili Franco. Que su pesar sirva de ejemplo para las generaciones venideras: chuparle las medias al poder de turno no sólo es indigno; es ineficaz», escribió.
Por su parte, Franco manifestó su malestar en declaraciones a Radio Rivadavia, señalando la contradicción de un Gobierno que, en su opinión, fue construido con ayuda del periodismo. «¿Quién lo hizo conocido a Milei? El periodismo», afirmó.
El episodio ha generado un debate sobre la relación entre el poder y la prensa, y los límites del acceso periodístico en la cobertura de la información oficial.
