Un experto en inteligencia comercial señaló que, pese a una mayor oferta en las góndolas, el consumo no repunta y los compradores priorizan la evaluación cuidadosa de cada gasto.
En un contexto económico complejo, el consumo en Argentina atraviesa una transformación estructural, según el análisis del especialista en inteligencia comercial de Taquión, Diego Kupferberg, en diálogo con Canal E.
Kupferberg describió que el punto de partida es un escenario de «baja de consumo, claramente», aunque aclaró que esto convive con cambios relevantes como «la apertura de importaciones, hay una góndola mucho más amplia a disposición de los consumidores».
Uno de los datos más significativos que aportó es la percepción social sobre los precios. Según detalló, «un poco más del 70% de los argentinos está viendo que no hay estabilidad en los precios», incluso en un contexto donde la inflación muestra cierta desaceleración. A esto se suma que «más del 30% ve esto de mayor cantidad de oferta en la góndola, más catálogo de marcas, más catálogo de productos, la incorporación de importados».
Sin embargo, el experto remarcó que esta mayor oferta no se traduce en un incremento del consumo. «Todo este nuevo catálogo de oferta no implica mayor consumo», explicó, y señaló que el cambio central está en el comportamiento del consumidor: «Lo que implica es un consumidor que lo que va a estar haciendo es evaluar mucho mejor su compra».
En esa línea, destacó un fenómeno clave para entender el nuevo mercado: «Ya no hay más consumidores leales a las marcas, es un consumidor que compra mucho más por conveniencia que por convicción». Este cambio, según Kupferberg, se explica por la combinación de tres factores: precio, presentación y experimentación.
El entrevistado señaló que el hábito de consumo también mutó en términos operativos. «La gente cada vez más planifica sus compras», afirmó, y agregó que, «ya no hay más compras mensuales, cada vez menos. Las compras son para ir pasando los días». Este comportamiento está directamente vinculado a la búsqueda activa de promociones y descuentos. Según describió, los consumidores organizan sus compras en función de beneficios específicos: «Voy tal día a tal supermercado porque tengo la promoción con mi billetera, con mi banco».
