Un encuentro entre Natalia de la Sota y Leandro Santoro generó comentarios en el ámbito político, mientras la UCR de Córdoba toma medidas frente a la migración de algunos de sus miembros a espacios libertarios.
En el contexto de la sesión en la Cámara de Diputados por la Ley de Glaciares, se registró un encuentro entre la dirigente cordobesa Natalia de la Sota y el diputado nacional Leandro Santoro en un café de la Ciudad de Buenos Aires. El hecho generó observaciones en el ambiente político, donde ambos actores han mantenido posturas diferenciadas. Santoro destacó la necesidad de diálogo para el país.
En paralelo, en la provincia de Córdoba, la Unión Cívica Radical (UCR) local inició acciones partidarias luego de que dos concejales de Río Cuarto, Gabriel Abrile y Ana Laura Vasqueto, anunciaran su pase al espacio de La Libertad Avanza. La conducción del partido, encabezada por Marcos Ferrer y alineada con Rodrigo de Loredo, impulsó procesos de desafiliación para marcar límites ante estas situaciones.
Estas medidas generaron críticas internas, con algunos sectores señalando que se aplicarían de forma selectiva, cuestionando por qué no se avanzaría contra otras figuras con mayor peso político dentro del partido. Analistas interpretan que la estrategia busca contener la salida de militantes sin cerrar por completo los puentes con el espacio libertario.
Mientras tanto, la Juventud Radical de Córdoba prepara un encuentro provincial con agenda de formación, en un intento por fortalecer la unidad interna del partido.
