En una entrevista, el cineasta vinculado al entorno libertario elaboró una lista de tres comunicadores a los que, según su opinión, debería aplicárseles prisión, lo que reavivó el debate sobre la libertad de expresión.
Diego Recalde, cineasta y escritor conocido por sus propuestas políticas no convencionales, protagonizó un nuevo episodio de controversia durante una reciente participación en el programa de streaming «Carajo». En el marco de un segmento lúdico, Recalde respondió a la pregunta sobre qué tres periodistas desearía ver en prisión, elaborando una lista que incluyó a figuras mediáticas de amplia trayectoria.
Según lo relatado en la emisión, el primer nombre mencionado fue el de Jorge Rial. Recalde utilizó términos descalificadores al referirse al conductor y a su entorno, sugiriendo la necesidad de «aleccionarlo» y comparando su influencia con figuras autoritarias.
En segundo lugar, el cineasta nombró a Roberto Navarro. Durante el intercambio, Recalde y los panelistas coincidieron en la idea de un castigo ejemplar, argumentando que su rol durante etapas políticas anteriores merecería ese tipo de sanción.
Finalmente, completó su lista con el relator uruguayo Víctor Hugo Morales, afirmando que «estaría bien preso». La charla, que se desarrolló en un tono de burla constante, no profundizó en fundamentos legales para dichas afirmaciones, basándose principalmente en una oposición ideológica al trabajo de los comunicadores nombrados.
El episodio ha reavivado la discusión pública sobre los límites de la opinión y la libertad de prensa, un principio fundamental en los sistemas democráticos. Las declaraciones de Recalde contrastan con la protección que reciben los periodistas bajo marcos legales como la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, sistema que el propio entrevistado ha elogiado en otras oportunidades.
