El físico teórico británico, quien superó las adversidades de una enfermedad neurodegenerativa, compartió en una conferencia un poderoso mensaje sobre la curiosidad y la superación personal.
Stephen Hawking, considerado uno de los físicos teóricos más importantes del siglo XX, pronunció en 2017 una frase que resume tanto su obra como su historia personal: «Sin importar cuán difícil parezca la vida, siempre hay algo que puedes hacer y en lo que puedes triunfar». La dijo en Cambridge durante una conferencia por su cumpleaños número 75, dirigiendo su mensaje a quienes buscan comprender el universo.
Hawking nació el 8 de enero de 1942 en Oxford y se desempeñó como físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador científico británico. Falleció el 14 de marzo de 2018 en Cambridge, a los 76 años. En aquella conferencia, expresó que había sido «un tiempo glorioso para estar vivo e investigar en física teórica» y agregó: «Recuerda mirar hacia las estrellas y no hacia tus pies. Trata de encontrar sentido a lo que ves y pregùntate qué hace que el universo exista. Sé curioso».
El pasaje sobre la dificultad de la vida no fue retórico. Hawking hablaba desde la experiencia directa: a principios de la década de 1960 le fue diagnosticada esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que deterioró progresivamente su capacidad muscular. Vivío 53 años más de lo que sus médicos estimaron al momento del diagnóstico.
Entre sus aportes científicos más destacados, Hawking demostró que los agujeros negros tienen temperatura y emiten radiación, un fenómeno conocido como radiación de Hawking. Ocupó la Cátedra Lucasiana de Matemáticas en Cambridge desde 1979, un cargo que antes había ejercido Isaac Newton. Recibió la Medalla Copley de la Royal Society en 2006 y la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos en 2009.
A medida que la ELA avanzaba, Hawking perdió progresivamente el control de su cuerpo. Desde 1986 utilizó un sistema de comunicación adaptado con sintetizador de voz, con el que escribió libros, artículos científicos y conferencias, a razón de aproximadamente 15 palabras por minuto. Con esa tecnología escribió, entre otras obras, «Breve historia del tiempo» (1988), que se convirtió en un éxito de ventas mundial.
La frase sobre la dificultad de la vida no aparece aislada en su pensamiento. Hawking también dijo: «Mis expectativas se redujeron a cero cuando tenía 21 años. Todo lo que pasó desde entonces fueron bonos». Y en otra ocasión: «Por mala que la vida parezca, siempre hay algo que uno puede hacer y lograr. Cuando hay vida, hay esperanza». Sus cenizas fueron depositadas en la Abadía de Westminster en Londres, junto a las de Isaac Newton y Charles Darwin.
